Carta a Benedicto XVI de José Alberto Villasana Munguía

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Beatísimo Padre:

El 17 de diciembre de 2012 los cardenales Herranz, Tomko y De Giorgi te entregaron el expediente con los resultados de la investigación que les pediste realizar acerca de las filtraciones de documentos confidenciales conocidas como «Vatileaks» y acerca, sobre todo, de la amenaza de muerte que había contra tu persona, filtrada al periódico «Il Fatto Quotidiano», y de la cual te había informado en su momento el cardenal Darío Castrillón.

JoseAlbertoVillasanaAl constatar que, efectivamente, altos prelados dentro de El Vaticano, pertenecientes a la logia de la masonería eclesiástica, habían tomado la decisión de matarte, tú te resolviste a renunciar. A los pocos días comunicaste a tu hermano, el sacerdote Georg Ratzinger, que abandonarías la Sede de Pedro pues nunca imaginaste conocer «ese rostro de la Iglesia». Antes de las Navidades ya habías decidido renunciar, si bien lo diste a conocer públicamente hasta el 11 de febrero de 2013.

No es que hayas tenido miedo de perder la vida, pues sabemos que desde tu nombramiento como cardenal prometiste estar dispuesto a dar la vida por Cristo, pero lo hiciste por el bien de la Iglesia, al considerar que si de hecho lograban asesinarte, tu muerte habría ocasionado un terremoto, desatando una pugna infernal de influencias y maniobras turbias derivadas de los antagonismos internos en la curia de cara a la sucesión. No por temor a la muerte, sino por el posible daño que ésta hubiera causado a la Iglesia, decidiste que era mejor hacerte a un lado para desmontar las amenazas y adelantar una sucesión pacífica. Y, de suyo, sí lo lograste.

En un Informe que elaboró el sacerdote jesuita Arnaldo Zenteno, publicado el 9 de abril de 2013 en grupobasesfys.blogspot.mx señalaba que, cuando el recién electo Papa Francisco fue a verte a Castel Gandolfo, le confiaste eso mismo: que una de las causas que influyeron en tu renuncia fueron las amenazas que recibiste, pues pudiste constatar que ya se había tomado la decisión de matarte.

En este sentido, Santo Padre, si bien es cierto que en tu declaración expresaste renunciar «libremente», el hecho es que en mayor o menor medida fuiste forzado por la presión de una fuerte acometida, por lo que tu libertad, según la doctrina canónica, fue condicionada «in radice». Si bien tomaste la decisión de renunciar de acuerdo a las facultades que te concede el Código de Derecho Canónico, la tomaste bajo la coacción de una violencia moral y física, lo cual, Beatísimo Padre, invalidó desde la raíz tu decisión última y acabó por hacer inválido el acto que realizaste.

Hay que reconocer que si bien la Iglesia ha considerado siempre una ley sagrada que la elección de un Papa es ad vitam, es bueno que el Derecho Canónico contemple la posibilidad de la renuncia para casos de extrema gravedad, como puede ser el exilio, la persecución u otra causa grave. En este sentido, la renuncia prevista en el Canon 332 del C.D.C. es como una puerta de salida de emergencia, y es conveniente que exista, tanto así que esa salida te ayudó, Beatísimo Padre, a huir de la amenaza que se cernía sobre tu persona y sobre la Iglesia.

El hecho es, Santo Padre, que al estar el acto viciado de raíz, por esa violencia moral, tu renuncia fue canónicamente nula por inexistencia. Por lo tanto, nunca hubo sede vacante y el cónclave que le siguió fue totalmente inválido.

De ese cónclave, desvirtuado y confuso, al no haber cesado tú en ningún momento de ser el Vicario de Cristo, surgió un antipapa, el cual tomó el nombre de Francisco.

Afirmar que Bergolio es un antipapa no necesariamente quiere decir que sea una persona mala, o mal intencionada. En la historia de la Iglesia han habido 38 antipapas. Quiere decir únicamente que él no es el Vicario de Cristo y que, por lo mismo, no goza del carisma de la inerrancia.

La prueba de que no lo posee es que ya ha caído en varias herejías y faltas a la tradición, como al hacer eco de la herejía docetista diciendo que Cristo no se enojaba en verdad sino que solo fingía, o que la alianza mosaica no fue abrogada por Dios, contradiciendo el Concilio de Florencia y el magisterio de varios Papas, o al postular, en un análisis liberacionista y marxistoide, que debe haber una «Iglesia pobre para los pobres», cuando nuestro Señor enseñó que la Iglesia debe ser para todos, ricos y pobres, o al vetar la Misa de San Pío V, que tú, Santo Padre, habías aprobado para varias comunidades de religiosos y laicos, o al lavar los pies a dos musulmanas en la ceremonia de la Última Cena del Jueves Santo, y no a doce sacerdotes, como siempre lo hiciste tú y quienes te precedieron, tradición que fue fundada por nuestro Salvador al lavar los pies a sus discípulos. Falso diálogo interreligioso que amenaza en llegar a terribles consecuencias para la fe del pueblo de Dios. Esto, por no hablar de las continuas transgresiones a la liturgia y a la tradición, las cuales dejan ver el exiguo aprecio que Francisco tiene por la investidura papal.

Cada vez son más los sacerdotes que en privado comentan los despropósitos de Bergolio. Alguno, como el Padre Paul Kramer, experto en las apariciones de Fátima, se ha atrevido a exigir públicamente la renuncia de Francisco, siguiendo la doctrina establecida por San Roberto Belarmino, San Alfonso María de Liguori, San Antonio y el Papa Inocencio III, los cuales enseñaron que cuando un Papa se muestra como un herético manifiesto, deja automáticamente de ser Papa, pues no es un católico: «Quien no es miembro, no puede ser cabeza». Y San Francisco de Asis, de quien Bergolio tomó nombre, predijo que vendría un Papa «no electo canónicamente», el cual no sería «un verdadero pastor, sino un destructor de la Iglesia».

Sabemos, Padre Santo, que hasta ahora has preferido un prudente silencio ante tantos atropellos, fortaleciéndote espiritualmente como Cristo se fortaleció cuando se retiró al desierto antes de su pasión y muerte.

Pero tú tendrás que levantar la voz el día en que pretendan adulterar el sacramento de la Eucaristía para quitarle el carácter de sacrificio y dejar sólo el de memorial, al estilo protestante, para no incomodar a los otros credos. Ese día, que ya no es lejano, no resistirás la indignación y condenarás públicamente la apostasía y el sacrilegio. Lamentablemente, muchos habrán sido ya embaucados y se habrán alejado de la fe.

En este sentido, Beatísimo Padre, comenzará a cumplirse la situación predicha por santos y místicos, quienes predijeron el doloroso cisma de la Iglesia, la división entre la iglesia apóstata y la Iglesia fiel.

Las profecías dicen que ese cisma será simultáneo a una repentina invasión de Rusia sobre Europa, en coincidencia con la guerra descrita por el profeta Ezequiel (Ez 38), una Invasión de saqueo, expolio y destrucción. Entonces, el Papa legítimo, tú Padre Santo, serás traicionado y perseguido, y tendrás que huir de Roma para refugiarte de oculto en un lugar lejano, mientras que el antipapa se quedará gobernando la Iglesia apoyando la falsa paz, la sacrílega unificación de las religiones. Esa falsa paz será el soporte religioso del gobierno mundial del anticristo. Esa será la última y mayor prueba que sufrirá la Iglesia fiel.

En ese momento, el antipapa traicionará la fe aceptando la coalición de todos los credos y renunciando a la propia identidad católica. Tú, Benedicto XVI, serás perseguido hasta el final, y morirás mártir de la Eucaristía por una muerte cruel, según la visión que tuvo el Papa San Pío X y la que también tuvo Lucía y narró en el tercer secreto de Fátima.

Dijo San Francisco de Asís: «Habrá un Papa electo no canónicamente que causará un gran cisma». Y la beata Ana Catalina Emmerick, religiosa agustina, precisó: «Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia (…) Esto causará el cisma más grande que se haya visto en el mundo».

La Santísima Virgen dijo explícitamente en la Salette: «Roma perderá la Fe y se convertirá en la sede del anticristo». Y hay muchas revelaciones privadas y anuncios de jerarcas de la Iglesia:

  • Dice el P. Paul Kramer, «El antipapa y sus colaboradores apóstatas serán, como dijo la Hermana Lucía, partidarios del demonio, los que trabajarán para el mal sin tener miedo de nada».
  • Y lo ya mencionado, dado a conocer por el Papa San Pio X: «He tenido una visión terrible: no sé si seré yo o uno de mis sucesores, pero vi a un Papa huyendo de Roma entre los cadáveres de sus hermanos. Él se refugiará incógnito en alguna parte y después de breve tiempo morirá de una muerte cruel».
  • Juan de Rocapartida: «Al acercarse el Fin de los Tiempos, el Papa y sus cardenales habrán de huir de Roma en trágicas consecuencias hacia un lugar donde permanecerán sin ser reconocidos, y el Papa sufrirá una muerte cruel en el exilio».
  • Nicolas de Fluh: «El Papa con sus cardenales tendrá que huir de Roma en situación calamitosa a un lugar donde serán desconocidos. El Papa morirá de manera atroz durante su destierro. Los sufrimientos de la Iglesia serán mayores que cualquier momento histórico previo».
  • El venerable Bartolomé Holzhauser, fundador de las sociedades de clérigos seculares en el Siglo XVIII: «Dios permitirá un gran mal contra su Iglesia: vendrán súbita e inesperadamente irrumpiendo mientras obispos y sacerdotes estén durmiendo. Entrarán en Italia y devastarán Roma, quemarán iglesias y destruirán todo».
  • La revelación recibida por la Madre Elena Aiello, famosa estigmatizada que fuera consultada con frecuencia por el Papa Pio XII: «Italia será sacudida por una gran revolución (…) Rusia se impondrá sobre las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de San Pedro».
  • Las palabras de Juan de Vitiguero: «Cuando el mundo se encuentre perturbado, el Papa cambiará de residencia».
  • Elena Leonardi, asistida espiritual del Padre Pio: «El Vaticano será invadido por revolucionarios comunistas. Traicionarán al Papa. Italia sufrirá una gran revuelta y será purificada por una gran revolución. Rusia marchará sobre Roma y el Papa correrá un grave peligro».
  • Enzo Alocci: «El Papa desaparecerá temporalmente y esto ocurrirá cuando haya una revolución en Italia».
  • La Beata Ana María Taigi: «La religión será perseguida y los sacerdotes masacrados. El Santo Padre se verá obligado a salir de Roma».
  • La mística María Steiner: «La santa Iglesia será perseguida, Roma estará sin pastor».
  • Las revelaciones en Garabandal: «El Papa no podrá estar en Roma, se le perseguirá y tendrá que esconderse».
  • Al P. Stefano Gobbi, místico y fundador del Movimiento Mariano Sacerdotal, le confió la Santísima Virgen: «Las fuerzas masónicas han entrado a la Iglesia de manera disimulada y oculta, y han establecido su cuartel general en el mismo lugar donde vive y trabaja el Vicario de mi Hijo Jesús. Se está realizando cuanto está contenido en la Tercera parte de mi mensaje, que aún no ha sido revelado, pero que ya se ha vuelto patente por los mismos sucesos que estáis viviendo».
  • Tu antecesor el Papa Pablo VI: «El humo de Satanás ha entrado por las grietas de la Iglesia» (Homilía del 29 de junio de 1972).
  • Según San Pablo, el anticristo se manifestará precisamente después de que el Papa sea echado a un lado: «Tan solo con quitar de en medio a aquel que lo retiene, entonces se manifestará el impío» (2 Tes 2, 6-8).

Escribía el Canónico Roca, iluminista excomulgado que colaboró en la infiltración contra la Iglesia: «En su forma actual, el Papado desaparecerá, el nuevo orden social se implantará desde Roma pero al margen de Roma, sin Roma, a pesar de Roma, contra Roma. Y esa nueva Iglesia aunque tal vez no deba conservar nada de la disciplina escolástica y de la forma rudimentaria de la Iglesia antigua, recibirá sin embargo de Roma la consagración y la jurisdicción canónica».

La nueva iglesia, liderada por el antipapa, apoyará la unificación de las religiones y la falsa paz, cumpliéndose lo dicho por Jesucristo en el sentido de que incluso los elegidos podrán ser engañados. El Cardenal Karol Wojtyla fue muy claro cuando declaró, ante el Congreso Eucarístico de Pennsylvania, en 1977: «Estamos ante la confrontación histórica más grande que la humanidad haya tenido. Estamos ante la contienda final entre la Iglesia y la anti-iglesia, el Evangelio y el anti-evangelio. Esta confrontación descansa dentro de los planes de la Divina Providencia y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar».

En 1917 les fue revelado a tres pastorcitos en Fátima, Portugal, la misma revelación que tuvo el Papa San Pío X unos años antes, solo que de forma todavía más precisa: «Vimos a un obispo vestido de blanco, que teníamos el presentimiento fuera el Santo Padre, huir de una ciudad en ruinas, tembloroso y con paso vacilante».

La versión de Fátima apunta todavía más a que pudiera tratarse de ti, beatísimo Padre, y explicaría la frase «Vimos a un obispo vestido de blanco, que teníamos el presentimiento fuera el Santo Padre». Si hubiera sido evidente que se trataba del Papa reinante, lo habrían dicho de forma innegable. En cambio, vieron a un «obispo vestido de blanco». Ellos nunca se pudieron imaginar el tema de tu «renuncia», por lo que solo tuvieron «el presentimiento».

El segundo elemento es todavía más preciso y revelador: lo vieron huyendo «tembloroso y con paso vacilante», lo cual puede deberse a la avanzada edad que ya tienes. Y un tercer elemento también revelador: de ese mismo obispo vestido de blanco que antes ven huyendo de Roma, después afirman, a la hora en que es asesinado, que sí se trataba del «Santo Padre».

Posteriormente a la huida del Papa legítimo, el antipapa se quedará en Roma liderando la «nueva iglesia», apoyando la unión apóstata de las religiones. Es la «abominación desoladora» anunciada desde antiguo por el profeta Daniel, instaurada en el lugar santo, la cual coincidirá con la instalación del anticristo en el templo de Jerusalén reconstruido por tercera vez.

En palabras del Cardenal Luigi Ciappi, teólogo personal del Papa Juan Pablo II: «El Tercer Secreto se refiere a que la pérdida de la fe en la Iglesia, es decir, la apostasía, saldrá de la cúspide de la Iglesia».

Queremos decirte, padre santo, que estamos orando continuamente por ti, para que tu fe no desfallezca y Dios te dé las fuerzas necesarias para dar testimonio y estar dispuesto a abrazar el martirio por amor a Él. Siempre recordamos unas de tus últimas palabras estando aún en la Sede de Pedro: «Ustedes estarán a mi lado, a pesar de que para el mundo yo permanezca oculto» (Discurso al Clero Romano, 14 de Febrero de 2013). Estamos, Beatísimo Padre, y seguiremos estando a tu lado en el futuro que la Providencia te depare.

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Sobre Para Mayor Gloria de Dios, El Siervo de Dios

Experto en Informática y en Bioquímica y Biología Molecular.

10 Respuestas para “Carta a Benedicto XVI de José Alberto Villasana Munguía”

  1. El 19 de abril del 2005, el ex cardenal JOSEPH RATZINGER, tras cuatro rondas de votaciones en 24 horas, fué designado Papa en uno de los CÓNCLAVES más rápidos de la historia.
    Pocos días después de haber sido elegido Pontífice, nuestro Papa BENEDICTO XVI, comentó el SUSTO que sintió al momento que el Colegio de Cardenales lo designaba como el sucesor de JUAN PABLO II, y manifestó que si bien nunca imaginó que llegaría a ser Papa, aceptó solamente porque tenía una gran FE en Dios.

    Y en una de sus primeras audiencias públicas, BENEDICTO XVI dijo que sintió como si le CAYERA ENCIMA UNA GUILLOTINA, cuando se dio cuenta de que él era el designado para ocupar la SILLA del TRONO de PEDRO.
    Y ante éstas sorprendentes declaraciones, muchos se preguntarán:
    ¿Porqué sentiría como si le cayese encima una guillotina al momento de saber que él era el elegido?

    Sin lugar a dudas, muchos son los factores que pudieron influír para que BENEDICTO XVI tuviera ésas impresiones tan pesimistas. Y en ése sentido, he de comentarles que a los pocos días después de haber sido elegido Papa, recibió por parte de un Cardenal muy allegado a él, una extraña CARTA de aspecto antigüo, la cual, de manera visible, mostraba la fecha de 21 de abril de 1969, y extrañamente, debajo de la fecha, lo señalaba a él como el destinatario final de la misma, pues se alcanzaba a leer con letras claras y legibles: “MENSAJE ESPECIAL, enviado a mi querido hijo BENEDICTO XVI”…

    Sorprendido, el Papa tomó en sus manos la extraña carta y pidió que lo dejaran a solas para leer el contenido de la misma.
    Y al empezarla a leer, descubre con asombro que está redactada por el mismísimo JESUCRISTO, pero escrita a mano con pluma fuente color sepia, por medio de una… ¡VIDENTE MEXICANA!.
    Nacida en Ocotlán, Jalisco en 1915, su nombre siempre se mantuvo en el anonimato por petición de su familia y de ella misma, pues desde muy pequeña se vió favorecida con multitud de revelaciones y confidencias muy llamativas por parte de Nuestro Señor Jesucristo. En vida, simplemente fué conocida como «La PORTAVOZ de Jesús en México».

    He aquí la célebre relación del contenido de la famosa carta:

    “Escribe para mi amado VICARIO BENEDICTO XVI: Hijo mío muy amado, te aviso que voy a concederte la palma del MARTIRIO, pero antes LUCHARÁS con los ENEMIGOS de mi Iglesia, y ¡¡AHÍ COMENZARÁ TU MARTIRIO!!; y por eso mismo, voy a darte AVISOS MUY PRECISOS, hijo mío, para que los atiendas, y entre tanto, prepara tu corazón, porque… Yo iré a ti MUY PRONTO, para fortalecerte en éste COMBATE. 1° Quiero que te liberes de hombres mañosos y astutos, que se acercan a ti, para proponerte MOVIMIENTOS BÉLICOS. Mi IGLESIA es un REINADO DE PAZ, DE PERDÓN Y DE JUSTICIA SANTA. Recuerda siempre que aunque tengas que sufrir mucha OPRESIÓN y DESPOTISMO, Yo estaré de manera perpetua contigo.2° Dile a todos los SACERDOTES que han pecado, que están pecando y quieren seguir pecando, que se arrepientan y hagan penitencia; aunque todos los que se han manchado con las cosas bajas del mundo y de la carne, no deben jamás celebrar el SANTO MISTERIO DE LA MISA, no deben hacerlo más en su vida. Haz un llamado a todos mis SACERDOTES que están DESVIADOS, así como a OBISPOS y ARZOBISPOS, CARDENALES y a sus SECRETARIOS, y háblales con lealtad de mi doctrina. ¡Que sepan todos mis hijos las astucias de mis enemigos, para que no se dejen seducir!3° Quiero que quites todo gobierno a algunos SACERDOTES, OBISPOS, ARZOBISPOS y CARDENALES, que abiertamente son INSTRUMENTOS de los ENEMIGOS. Voy a enumerarte a los más peligrosos… (aquí una lista de varios nombres concretos). Te advierto que todos ellos tienen su ficha de inscripción en sectas ocultas, y ocupan en la actualidad, puestos de dirección en los asuntos de la Iglesia. Recuerda que a tí también te sorprendieron antes de recibir tú mi Espíritu, juntamente con el CETRO de mi REINO. Y a tu antecesor, JUAN PABLO II, lo quisieron tomar como instrumento de sus diabólicos planes desde el día que sufrió el atentado en la Plaza de San Pedro aquél fatídico 13 de mayo. Por todo ello te digo y te lo repetiré hasta el cansancio: ¡No importa que sufras, hijo mío!, pues el que me sigue, tiene que venir por donde YO VINE a mi Padre cuando Yo bajé a la tierra. 4° Pase lo que pase, en tus momentos de angustia, nunca olvides, hijo mío muy amado, lo que ahora te voy a decir: ¡Sólo por la Cruz se viene al REINO de los CIELOS! Y si la Humanidad caída perdió las gracias preternaturales, ahora conmigo a la cabeza tiene que reconquistarlas, por eso todo aquél que se entrega a mis planes de CRUZ y de DOLOR, será bendito por toda la eternidad. Y A TI TE HE ELEGIDO PARA ÉSTE GRAN DON…Y cuando tú me entregues tu vida, permitiré que se introduzca un ANTI-PAPA; pero no te angusties, pues será la época en que Yo vendré y lo desenmascararé, y lo aniquilaré con el aliento de mi boca. Tú entonces vendrás conmigo a la Tierra de nuevo, y estarás a mi derecha, proclamando mi JUSTICIA. Sí, tú a la cabeza de todos mis FIELES VICARIOS. ¡AHH!, y en aquél momento del JUICIO SOLEMNE, se verá como alguno de mis VICARIOS NO fueron LEALES y estarán a la izquierda con el DEMONIO.BENEDICTO, hijo mío muy amado, procura que vuelva el orden a mi Iglesia, en la integridad de la FE y de las costumbres morales. ¡GOBIERNA CON MI CETRO! ¡No escatimes el rigor, pues ahora se necesita! ¡Y es preferible DESENMASCARAR a los HIPÓCRITAS, que dejarlos en mis campos sembrando la CIZAÑA! ¡HA LLEGADO YA EL TIEMPO DE QUE NO HAYA NADA ENCUBIERTO, HIJO MÍO! ¡LUCHA CONMIGO! ¡QUE YO ESTOY CONTIGO! Porque conozco tu ALMA, tu RECTITUD, tu CELO, por eso te AMO… Por encima de todos mis hijos”.Hasta aquí la misteriosa y profética carta que al parecer, está marcando la pauta del pontificado de Benedicto XVI.De manera dramática se nos advierte que al final de su mandato sufrirá una MUERTE CRUEL, la cual desatará la IRA de DIOS. Ésto quiere decir que las consecuencias de su INJUSTA MUERTE serán inconmensurables para el mundo entero, pues facilitará la llegada a el poder de Maitreya el Anticristo, que con un reinado TERRIBLE y CRUEL pero relativamente breve (tres años y medio), hará imperar la Abominación de la Desolación, haciéndose proclamar Dios a sí mismo, e imponiendo un reino de maldad y de mentira.Y llegará entonces el momento en que TODOS los cristianos serán perseguidos y humillados por su voracidad…

  2. esta con mucho respeto,me encantaria conocer la opinión muy personal de la pagina:vaticanocatolico.com gracias.

  3. Es difícil imaginar la inmensísima fé, fortaleza y sabiduría que deberá tener nuestro Santo Padre. En verdad deseo que Nuestro Señor Jesucristo esté siempre a su lado y lo guíe, por el bien suyo y de la iglesia toda. Rezémos por él.

  4. El lugar donde se refugia el Santo Padre es Fatima y luego Peñablanca Chile donde es muerto mensaje dado por Nuestra Madre del Monte Carmelo Chile debe ser guardado en nuestros corazones, sin comentarios. Peñablanca significa piedra blanca Apoc. Cap 2

  5. El lugar donde se refugia el Santo Padre es Fatima y luego Peñablanca Chile donde es muerto mensaje dado por Nuestra Madre del Monte Carmelo Chile debe ser guardado en nuestros corazones, sin comentarios. Peñablanca significa piedra blanca Apoc. Cap 2

  6. Apreciado hermano en cristo Jesus .y nuestra made santisima.la virgen Santa Maria. Madre de nuestro señor y Salvador. Gracias pot su bendecidad carta muy prudente,la cual nos das a conoser muchos.de los lla sucedidos.Y los que nos espera

  7. Esta carta me puso los pelos de punta, yo creo que debemos orar no solo por el Santo Padres sino por toda la Santa Iglesia Católica, principalmente por los obispos, cardenales y sacerdotes que estarán en favor de Benedicto XVI ya que también ellos sufrirán igual que todos nosotros.

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