Destacado teólogo dominico propone reformar el Derecho Canónico para enmendar los errores doctrinales del Papa…

 

El padre Aidan Nichols, prestigioso teólogo, profesor en Oxford, en Cambridge y en el Angelicum de Roma, afirma que la enseñanza del Papa Francisco ha llevado a una situación «extremadamente grave».

El padre Aidan Nichols, un autor prolífico que ha dado clases en Oxford y Cambridge, como también en el Angelicum de Rome, ha dicho que la exhortación Amoris Laetitia del Papa Francisco ha llevado a una situación «extremadamente grave» y propone que, dado que las declaraciones del Papa incluyen cuestiones relacionadas con el matrimonio y la ley moral, la Iglesia tal vez necesite «un procedimiento que llame al orden a un Papa que, en su enseñanza, incurre en el error».

 
 
“El teólogo dominico ha afirmado que dicho procedimiento tal vez sería menos «conflictivo» si tuviera lugar durante un futuro pontificado, tal y como sucedió con el Papa Honorio, que fue condenado por los errores tras dejar la cátedra de Pedro”.

El padre Nichols ha hecho estas declaraciones ante una audiencia de mayoría no católica durante la conferencia anual, en la ciudad de Cuddesdon, de una sociedad ecuménica: la Fellowship of St Alban and St Sergius.

Ha afirmado que el proceso judicial «disuadiría a los Papas de cualquier tendencia a la rebeldía doctrinal, o a la simple negligencia» y daría respuesta a algunas «angustias ecuménicas» de anglicanos, ortodoxos y otros que temen que el Papa tenga carta blanca para imponer su enseñanza. «Desde luego, parece que la actual crisis del magisterio romano tenga la providencial intención de llamar la atención sobre los límites de la primacía a este respecto».

 

El padre Nichols ha escrito más de cuarenta libros de filosofía, teología, apologética y crítica. En 2006 fue el primer profesor que ha sido designado, desde la Reforma, por la Universidad de Oxford para impartir Teología Católica.
Hasta ahora no había hecho ningún comentario público sobre Amoris Laetitia, pero fue uno de los cuarenta y cinco sacerdotes y teólogos que firmaron una carta dirigida al Colegio de los Cardenales, y que posteriormente fue filtrada. La carta pedía a los cardenales que solicitaran aclaraciones al Papa para, así, impedir las interpretaciones heréticas y erróneas de la exhortación.

En su ponencia el padre Nichols ha mencionado algunas de las preocupaciones que ya se mencionaban en la carta: por ejemplo, que Amoris Laetitia parece insinuar que la vida monástica no está a un nivel más elevado que el matrimonio, una postura condenada como herética por el Concilio de Trento.

También se ha interpretado que la exhortación defiende que los divorciados que se han vuelto a casar pueden recibir la comunión sin comprometerse en vivir «como hermano y hermana». Esto contradice la enseñanza perenne de la Iglesia, reafirmada por los Papas San Juan Pablo II y Benedicto XVI.

El padre Nichols ha declarado que esta interpretación, que supuestamente ha sido aprobada por el Papa Francisco, introduciría en la Iglesia «un estado de vida del que antes no se había oído hablar dentro de ella: diciéndolo sin rodeos, un concubinato tolerado».

Ha añadido que el modo con el que Amoris Laetitia defiende «un concubinato tolerado» (sin utilizar la frase) es, potencialmente, más nocivo y cita la descripción de la exhortación en relación con la conciencia que «reconoce que una situación dada no corresponde objetivamente a las exigencias del Evangelio» y que considera «con una cierta seguridad moral… lo que por ahora es la respuesta más generosa». El padre Nichols afirma que esto parece decir que «las acciones condenadas por la ley de Cristo pueden ser a veces moralmente buenas o, incluso, que hayan sido requeridas por Dios».
Esto contradiría la enseñanza de la Iglesia según la cual algunos actos son siempre moralmente malos, ha declarado el padre Nichols.

También ha llamado la atención sobre la declaración -presumiblemente referente a las intenciones de vivir en continencia-, que alguien «puede conocer perfectamente la norma y, sin embargo, encontrarse en una situación concreta que no le permita actuar de manera diferente, por lo que decide actuar de otra manera sin pecar ulteriormente». El padre Nichols ha observado que el Concilio de Trento había condenado solemnemente la idea según la cual «los mandamientos de Dios son imposibles de cumplir incluso para un hombre que ha sido justificado y consolidado por la gracia». Amoris Laetitia parece decir que no siempre es posible, o incluso aconsejable, seguir la ley moral.

Si estas declaraciones sobre las acciones morales fueran correctas, ha dicho el padre Nichols, «entonces ningún ámbito de la moralidad cristiana saldría indemne».

Ha declarado que es preferible pensar que el Papa ha sido sólo «negligente» con el lenguaje utilizado, en lugar de pensar que está enseñando un error. Pero parece que esto no es así, dados los informes presentados por la Congregación para la Doctrina de la Fe en los que se sugieren correcciones a Amoris Laetitia, informes que han sido ignorados.

El cardenal Raymond Burke ha hablado públicamente sobre corregir formalmente al Papa. No obstante, el padre Nichols ha afirmado que ni el Código de Derecho Canónico Occidental ni el Oriental contienen un procedimiento que «permita llevar a cabo una investigación en el caso de que se sospeche que un Papa haya enseñado un error doctrinal; mucho menos hay una disposición para un juicio» y ha declarado que la tradición en el Derecho Canónico es que la «primera sede no es juzgada por nadie». Ha añadido que el Concilio Vaticano I había restringido la doctrina de la infalibilidad papal: «no es la posición de la Iglesia Católica Romana que un Papa sea incapaz de inducir al error a la gente mediante una falsa enseñanza».

«Él puede ser el juez de apelación supremo de la cristiandad… pero esto no le hace inmune a la posibilidad de perpetrar errores garrafales en lo que respecta a la doctrina. Sorprendentemente, o tal vez no lo sea tanto dada la misericordia que ha rodeado a las figuras de los Papas desde el pontificado de Pío IX, este hecho parece ser desconocido a muchos que sí deberían saberlo». Dados los límites de la infalibilidad papal, el Derecho Canónico debería poder contemplar un procedimiento formal si el Papa incurre en error en su enseñanza.

El padre Nichols ha dicho que las conferencias episcopales han sido lentas en expresar su apoyo al Papa Francisco, probablemente debido a su división interna; y ha añadido que el programa del Papa «no habría ido tan lejos si no se hubiera designado a teólogos progresistas a cargos elevados tanto en el episcopado mundial como en las filas de la curia romana».

El padre Nichols ha afirmado que «hay peligro de un posible cisma», pero que no es un daño tan inmediato como «la difusión de la herejía moral». El punto de vista que aparentemente contiene Amoris Laetitia, si no se corrige, «será considerado cada vez más como una opinión teológica aceptable. Y esto causará un daño mayor, difícil de reparar».
Ha concluido que la ley de la Iglesia permanecerá gracias a «quienes dan vida a la ley a través de la fidelidad en el amor».

(Publicado originalmente en Catholic Herald. Traducción de Helena Faccia Serrano para InfoVaticana)

 
 
 
 

GABRIEL ARIZA

53 COMMENTS ON THIS POST TO “DESTACADO TEÓLOGO DOMINICO PROPONE REFORMAR EL DERECHO CANÓNICO PARA ENMENDAR LOS ERRORES DOCTRINALES DEL PAPA”

  1. Lucas dice:

    El papa Honorio I fue excomulgado en vida, por monotelismo, es decir, que incurrió en herejía en su magisterio ordinario, y la sentencia se reiteró ya muerto, por si había dudas. Además era un furibundo antisemita y en ese sentido hay cruce de cartas con san Braulio de Zaragoza, que, elegantemente, le recuerda que se meta en las cosas de su diócesis y no en las ajenas, aunque reconozca un primado de matices muy interesantes, glosado con discutible éxito en una conocida tesis doctoral.
    Las pretensiones de Francisco de reformar la Iglesia, a imagen de la exhortación al Poverello en San Damián, no son auténticas, porque para hacer eso solo hay dos vías: La providencialista, convocando un Vaticano III, que desde Constanza es la única voz absolutamente indiscutible de la Iglesia, que entre otras cosas dio fin al cisma de Occidente, y la personalista, asumiendo la asistencia especialísima del Espíritu Santo a la persona del papa, cambiando el Derecho Canónico (de ahí la oportunidad de la iniciativa del dominico Nichols). Francisco no ha hecho nada de eso y se ha limitado a cambios cosméticos y a poner en puestos clave a sus afectos y a remover o desautorizar a los desafectos. Eso es una táctica política, pura táctica humana. Cuando la barquichuela casi zozobraba, el grito que salió de los pescadores fue: Señor, sálvanos, que nos hundimos. No sacaron un mapa, un anemómetro ni hicieron cálculos de flotabilidad. Y el Señor calmó la tormenta. Los hechos muestran que la confianza en la Providencia ha cedido el puesto a la táctica. Mal asunto.

  2. Echenique dice:

    Ya era hora que se escucharan palabras de este tenor y la necesidad de corregir. Este pontificado es una continua tomadura de pelo, sobre todo a los laicos. Se nos da gato por liebre. Un fraude y además intencional. Que el Señor se apiade de su Iglesia Santa.

  3. JUAN NADIE dice:

    El que no exista un procedimiento para juzgar a un Papa no quiere decir que no se pueda hacer una corrección formal, basada en el Evangelio, la lógica, el sentido común y la Doctrina, así como en propio derecho canonico.
    Me explico, si se requiere formalmente al Papa a que aclare en una tabla sus errores respecto a la Doctrina, solo tiene tres salidas. Retractarse y volver a la ortodoxia, lo cual le dejaría a los pies de los caballos respecto a sus propios compinches, reconocer en público que no acepta la Doctrina y que es hejera, lo cual supondría excomunión automática, y abriría un proceso sucesorio. No de destitución, porque la destitución sería automática y autoinflingida. Pero no caerá esa breva. Y la tercera, no contestar, dar largas, y esperar a morirse para dejar su nefasto legado enfangando la Doctrina de la Iglesia. Ademas este dominico sabrá mucha teología pero es poco practico. Mejor que hacer un proceso de juicio a un Papa, es hacer una norma que obligue a que todo Papa en sus documentos se tenga que someter a la doctrina, la tradición, el catecismo y el Evangelio. Y que si no lo hace se le pueda hacer un requerimiento oficial de aclaración por cualquier prelado. y si no contesta en un mes, incurre en excomunión automática. Asi no hace falta ningún juicio. Mucho mas rápido y practico, y Bergoglio nunca podría haber liado la que ha liado.

  4. ricardo dice:

    Amoris Laetitia defiende «un concubinato tolerado» (sin utilizar la frase) sera importante saber que dijo. El rigor periodístico lo exige.
    Por respetable que sea este señor se suma al coro de disidentes de la AL. La solución que propone desde el derecho canónico es absurda ya que se olvida que el Sumo Pontifice es el único y máximo legislador de modo que sería también interesante ver que exactamente que ha dicho. Por ejemplo, se podría colocar una norma que digas “Todo Sumo Pontífice que se aparte del Magisterio se le hará la correspondiente corrección mediante un Sínodo convocado al efecto”. El Papa que dicte esa norma se ajustará a la misma o la derogará al día siguiente. Desde luego que siendo el Papa quien modifica el Código de Derecho Canónico parece poco practico atarle las manos a quien lo cambia cuando se le da la gana. El regimen es monárquico no democrático.

  5. natanael dice:

    Interesante artículo y sería también importante que se hiciera algo al respecto. No obstante, cualquier católico bien formado o , al menos suficientemente informado , sabe que la Iglesia no depende especialmente del pontífice de turno y que a éste , depositario y no dueño de la Fe, sólo se le puede seguir cuando enseña de acuerdo con la Fe de la Iglesia, expresada en los Mandamientos, la ley Natural y la ley Divina Positiva y la Tradición. Alguien que usa su autoridad para el mal o para que otros lo cometan, no puede ser seguido bajo ningún concepto. El engaño posible para obispos y cardenales está en que -como ha pasado con otros asuntos en la Iglesia, como la pederastia- apoyados en que no se produzca un éscandalo (parece que a Cristo, ante el poder religioso constituido, no le importó ésto y además le llevó a la Cruz), prefieren no enseñar y posicionarse adecuadamente. Va siendo hora de que abunde lo discordante frente a la mentira. Los cismas, como las guerras, nadie los quiere pero,frente al bien, el mal se rebela y los causa no admitiendo discordantes veraces y rectos; la paz a toda costa, a veces no es posible. Por eso no sé si el cardenal Burke – mejor informado y capaz que yo indudablemente- lleva finalmente razón diciendo que no quiere cismas; nadie los quiere pero a veces no hay alternativas.

  6. Fernando dice:

    Creo que es importante distinguir entre Dios y el Papa, no son lo mismo aunque algunos parecen creerlo , por mucho que se intente reescribir el cristianismo esgrimiendo que los evangelios carecen de valor porque no existían grabadoras. Dicho esto y no desautorizado por uno de los delfines mas próximos al actual jefe del vaticano. En contraste con la purga inmediata de aquellos que se atreven a ser fieles al eterno mensaje del evangelio , antes que sumisos talibanes a las consignas de un gurú.

  7. pacomio dice:

    Digno hijo del Patriarca Sto. Domingo. “VERITAS” contra la mentira propagada por bergoglistas.

  8. Silvia dice:

    Lo más grave es que una persona así ( llena de errores teológicas) haya podido llegar a ser Papa…

  9. Hermenegildo dice:

    “El teólogo dominico ha afirmado que dicho procedimiento tal vez sería menos «conflictivo» si tuviera lugar durante un futuro pontificado, en lugar de que suceda lo que ocurrió con el Papa Honorio, que fue condenado por error tras dejar la cátedra de Pedro”.

    No lo entiendo; precisamente, Honorio fue condenado en un pontificado futuro.

  10. LectorPaseante dice:

    Hermenegildo (y a la traductora).
    El original aquí:
    http://www.catholicherald.co.uk/news/2017/08/18/leading-theologian-change-canon-law-to-correct-papal-errors/

    La parte citada por Hermenegildo está mal traducida, de ahí la confusión que anota certeramente:

    “The Dominican theologian said that this procedure might be less “conflictual” if it took place during a future pontificate, rather as Pope Honorius was only condemned for error after he had ceased to occupy the chair of Peter”.

    También anoto estas confusiones posibles con el lenguaje español:

    “rather as” -> “más bien como” (o sea, tal y como con Honorio)
    “condemned for error”-> “condenado por los errores” (no es que fuera condenado erróneamente, sino por los errores).

  11. José dice:

    Es notable que justo en este pontificado tan preocupado por el ecumenismo algunos cristianos no católicos estén viendo con preocupación el excesivo, digamos, protagonismo papal en temas doctrinales:

    “Ha afirmado que el proceso judicial «disuadiría a los Papas de cualquier tendencia a la rebeldía doctrinal, o a la simple negligencia» y daría respuesta a algunas «angustias ecuménicas» de anglicanos, ortodoxos y otros que temen que el Papa tenga carta blanca para imponer su enseñanza. “

  12. Gedeon dice:

    Alguna manera debería haber para permitir estos desbarramientos de Francisco al margen de la enseñanza de la Iglesia. La indefensión es total ante un hombre que actua a su antojo y encima no responde cuando le piden aclaraciones

  13. LectorPaseante dice:

    Para Hermenegildo, que tiene razón (y la traductora).

    El original está aquí: http://www.catholicherald.co.uk/news/2017/08/18/leading-theologian-change-canon-law-to-correct-papal-errors/

    “The Dominican theologian said that this procedure might be less “conflictual” if it took place during a future pontificate, rather as Pope Honorius was only condemned for error after he had ceased to occupy the chair of Peter.”

    Está mal traducido al castellano: “rather as” debe traducirse aquí por “tal y como”. Por otro lado la expresión “condenado por error” significa que fue condenado por los errores (de Honorio), no que fuera condenado erróneamente.

  14. Echenique dice:

    El Papa no es dueño de la Verdad sino el primer servidor de la misma. No está en sus manos modificarla. Hacerlo es de tiranos.

  15. Echenique dice:

    Me alegra que este teólogo haga referencia al punto 303 de la Amoris, el cual, como vengo sosteniendo, me parece aberrante : Vivir en pecado grave es lo que Dios les pide, por ahora. Ningún Papa se había atrevido a algo semejante, que destruye, no ya la moral matrimonial, sino toda la moral.

  16. claudio dice:

    Con todo respeto coincido con el Dominico en lo que plantea en general. El advierte y por decirlo de alguna manera “crea” ,”define”, una nueva forma de cisma, “el cisma moral”. Que, en orden de categorías, se presenta como superior al cisma clásico, de autoridad. Se trata de un cisma real que pone en juego los contenidos esenciales del Bien y del Mal. En lo particular la propuesta de modificar el Derecho Canónico incorporando alguna forma de juicio sobre el Papa tiene dos dificultades, una elemental que es que el Legislador es el Papa (de allí que el Dominico dice que lo debe hacer otro Papa posterior) y una esencial que es que supone la creación de un Sobre Papa y quién va a juzgar a ese organismo ?, es interminable.
    Pero haga una propuesta concreta, un desafío, en lugar de modificar el Derecho Canónico propongo estudiarlo a fondo y APLICARLO (antes que alguno se avive y lo modifique). Se imaginan lo que sería APLICARLO, cumplirlo religiosamente tal como está ?.

  17. Sancho dice:

    Se está creando un grave problema donde no debería haberlo, por no plantear las cosas correctamente. Jesucristo dijo que quien se divorcia de su mujer y se CASA con otra, comete adulterio contra aquella; lo cual implica que se ha divorciado y se ha casado con otra. No nos podemos empeñar en que eso no es así, porque hasta en la Antigua Alianza, Dios, toleró el divorcio, y se llega a decir que sería abominable a los ojos del Señor que alguien vuelva a casarse con la mujer de la que se divorció, si esta ha estado después casada con otro (Deut 24,1-4).

    Considerando lo anterior, ¿por qué nos empeñamos, cuan nuevos fariseos, en que los divorciados vueltos a casar se divorcien de nuevo, o se abstengan de tener relaciones sexuales, incumpliendo así con sus compromisos conyugales, para poder reconciliarse con Dios. Hay pecados, como este, que no tienen vuelta atrás; ¿por qué no habría de bastar con que reconozcan que han pecado, se confiesen y cumplan la penitencia, como bastaría a quienes hubiesen asesinado a sus cónyuges?

  18. Ramvel dice:

    Sancho, siempre con lo mismo. No es tan difícil entender la doctrina de Jesucristo ( y la católica, consecuentemente) sobre el matrimonio, y su indisolubilidad. Inténtalo una vez más.

  19. Sancho dice:

    Ramvel, no se trata de saltarse dogmas ni mandamientos, sino de reconocer la realidad y darle una solución razonable.

  20. claudio dice:

    Con todo respeto el Dominico tiene razón se trata de una nueva categoría de cisma, el cisma moral, superior indudablemente al de autoridad y por lo tanto mucho más peligroso, ese cisma moral ya está presente y si bien aparece restringido a los vueltos a casar no hay muchas posibilidades que no se extienda a otros sacramentos. Una vez abierta la puerta de la “conciencia libre” no hay cómo cerrarla. Crear un juicio para Roma es inviable ya que el legislador es Roma y no lo va a hacer, además quién juzgaría al juzgador ?. Lo que propongo es más realista, no cambiemos nada del Derecho Canónico solamente cumplamos el Derecho Canónico, apliquemos el Derecho Canónico tal como está. Veamos que pasa si se APLICA el Derecho Canónico que se encuentra vigente y vivo y hay que apurarse antes que lo cambien.

  21. 2 de Enero dice:

    Sancho, ¿dónde queda entonces el dolor de los pecados? Y si no hay dolor… ¿dónde está el arrepentimiento? Y si no hay arrepentimiento … ¿dónde está el propósito de la enmienda? Y si no hay propósito… ¿para qué la confesión? O sea, PROTESTANTISMO puro.
    Francisco es el Papa. No Dios. Un Papa puede ser simpático o antipático; listo o… menos listo; deportista o sedentario; inteligente o… cortito; buen o mal Papa según las consecuencias que de su pontificado se deriven para la Iglesia. Sigue siendo el Papa , excepto que se conociera que en su elección hubieran existido gravísimas anomalías en el procedimiento.
    Pues bien, hasta ahora, a la luz de la razón y del sentido común, este Papa es un DESASTRE. A pesar de algún “boobo” que se empeñe en lo contrario.

  22. Echenique dice:

    A la realidad del pecado se le da una solución razonable con la confesión y la enmienda. Para eso instituyó Jesucristo ese sacramento, que algunos parecen ignorar.Pero al pecado hay que llamarle pecado; de otro modo se le engaña al pecador y se le abandona en la esclavitud del pecado, aunque socialmente, incluso en el ámbito eclesial, pueda ser hasta aceptado. Lo hemos visto con la Amoris y su hipocresía de introducir el divorcio por la puerta de atrás, la de la comunión sacrílega a los divorciados arrejuntados, dando la razón a quienes nos tildan de hipócritas a los católicos. Lo que no saben esos críticos es que muchísimos católicos rechazamos las ambigüedades y errores de la Amoris. Por eso mismo queremos que se corrijan ya, en este pontificado, sin más dilaciones, pues llevan a tantos al infierno, que existe.

  23. Beatriz dice:

    Que dolor causa el ver hasta donde se ha llegado.

  24. Echenique dice:

    Se ha llegado a donde Francisco y la mafia de san gallen querían llegar, y más que está por venir, porque nadie, absolutamente nadie en la Iglesia, hoy por hoy, se atreve a pararle los pies. Es más, Francisco ya ha conseguido que sólo queden tres de los dubia, que no acaban de dar lo que habían prometido. Sólo Dios puede salvar esta Iglesia que va a la deriva, a la más espantosa deriva, por acción de algunos y omisión de los más. Lo hará, pero, mientras tanto, el dolor es inmenso. La esposa de Cristo no se merece este maltrato continuo al que se le somete desde Roma, la apóstata.

  25. J.M.R. dice:

    Jesús Cristo en sus enseñanzas lo explica y deja muy claro, la relación matrimonial hombre y mujer han de ser monógama y de por vida, siendo la castidad la forma de ejercer las relaciones sexuales, es decir con fines exclusivamente reproductivos. Estos son los pilares de su Iglesia, la Católica.
    Por ello es de vital importancia las profundas y largas relaciones de amistad y noviazgo antes del matrimonio.

  26. Echenique dice:

    Stilum Curiae -21 agosto 2017- Marco Tosatti

    ¿Es necesario que el Papa haga una profesión de fe, a la usanza de tiempos antiguos?

    El cardenal Waltrer Brandmüller, ex presidente del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, uno de los cuatro cardenales que han firmado las “Dubia” dirigida al Pontífice, en un largo artículo de carácter histórico publicado en el número de agosto del periódico Die Neur Ordnung, (aquí el artículo de 1P5), recuerda la costumbre, mantenida durante muchos siglos por parte de los papas, de reafirmar la propia adherencia a los dogmas de fe.

    El título del artículo es “El Papa: creyente; Maestro de los fieles”. El purpurado alemán recuerda que Jesucristo otorgó a San Pedro la misión de ser la roca sobre la cual debía estar fundada la Iglesia, después que Pedro había expresado su fe: “Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo”.

    El cardenal explica que el mismo papa, también es la cabeza de la Iglesia, es un miembro de la misma, y por consiguiente es importante y vital que la Iglesia pueda estar cierta que el papa la preserve en la fe auténtica.El purpurado recuerda que es una tradición en este sentido que se remonta al siglo V, y que vio como el papa neo-electo hizo su Profesión de fe. Una tradición que en el curso de la historia ha tomado diferentes formas, pero se ha mantenido. Documentos de la Edad Media demuestran que los papas, antes y después de la elección, debían hacer una profesión de fe, que era la base de la unidad entre el papa y los fieles de la Iglesia. En uno de estos textos del siglo VII, probablemente llamado Indiculum Pontificis, “El nuevo papa declara la verdadera Fe como fue fundada por Cristo, afirmada por Pedro, y después transmitida a sus sucesores hasta el último, tal como la ha encontrado en la Iglesia y que ahora desea proteger con su sangre”

    El nuevo papa se comprometía a confirmar y defender los decretos de sus predecesores. Brandmüller comenta también: “Es notable como explícitamente, especialmente en el último parágrafo del texto, se subraya la estricta conservación de aquello que ha sido dado y transmitido; el papa promete conservar los cánones y decretos de nuestros papas como un mandato divino.

    No hubo interrupciones en este uso, que permaneció en vigor al menos hasta el siglo XV. La profesión de fe debía ser leída cada año por el aniversario de la elección, para recordar las promesas hechas. El cardenal concluye que aquellas profesiones de fe siempre habían sido “reacciones a crisis serias y que amenazan la Fe”; es decir “respuestas de los papas a las amenazas hacia la genuina fe católica en su cambiante contexto histórico”.

    Se puede intuir, aunque no se ha dicho abiertamente, que tal vez estamos viviendo uno de esos momentos particularmente históricos en que una profesión de fe podría ser un instrumento útil para preservar la unidad en el interior de la Iglesia católica.

    Su conclusión está llena de significado: “En una situación análoga, esto es, en la confusión que respecta a la correcta interpretación del Concilio Vaticano II, cuando el papa Pablo VI tuvo que lamentar incluso, el 30 de junio de 1972, que el humo de Satanás había entrado en el interior de la Iglesia, habiendo anteriormente proclamado con gran preocupación por la verdad y la claridad de la fe, al final del “Año de la Fe”, el 30 de junio de 1968, su “Credo del Pueblo de Dios”. Él, por vez primera, hizo también su profesión de fe personal frente a decenas de miles de fieles”.

    “Cualquiera que considere estos hechos históricos a la luz de nuestro tiempo presente, puede bien preguntarse qué conclusiones necesitamos extraer para la Iglesia de nuestros días”.

    Marco Tosatti
    Artículo original de Stilum Curiae

    Traducido para Como Vara de Almendro por Montse Sanmartí.

  27. cayetano dice:

    Una corrección fraterna al Papa es lo adecuada en estos casos. Quizás Ocariz estaría en disposición de hacerla.

  28. José dice:

    ¿Y que le hace pensar a este superteólogo que él tiene razón y no la tiene el Papa?, ¿quién dice que no es él y los que piensan como él los que necesita la corrección?, puesto que el papa no habló ex cátedra puede que el papa esté en un error y puesto que el superteólogo no es el papa, puede que él sea el que esté en un error, a lo mejor es él y su soberbia los que necesitan una corrección, pero en cualquier caso la importancia es nula, a la hora de construir un edificio se calculan con las leyes de Newton aún sabiendo que son inexactas desde la época de Einstein pero resulta que son suficientemente buenas y complicar más el asunto es absurdo,

    toda esa gente que se dedica a hacer perfectas leyes morales inaplicables en la vida real para guardarlas con un marquito están perdiendo el tiempo

  29. María R dice:

    ¿Qué es el irenismo? En la webCatequesis Lasalle podemos leer los siguiente: Irenismo: Equivalente a pacifismo. Es una actitud, incluso un movimiento asociado al ecumenismo, que trata de mantener la paz por encima de todos los demás intereses y planteamientos. Evidentemente en cuantos sentimientos cercanos a la tolerancia, comprensión, benevolencia y dulzura cristiana, es una virtud evangélica y debe ser objeto de toda alabanza y apoyo. PERO CON FRECUENCIA SE LE INTERPRETA COMO UNA ACTITUD DE TOLERANCIA INCLUSO CON EL ERROR, LA HEREJÍA Y HASTA LOS ATROPELLOS DE LOS DERECHOS A LA VERDAD Y DEL DEBER DE SU DEFENSA. En este sentido el pacifismo tiene sus límites infranqueables en cuanto la verdad debe salir también por sus fueros. ANTE LA HEREJÍA Y EL ERROR HAY QUE SALIR A LA LUCHA, SOBRE TODO INTELECTUAL Y ESPIRITUAL, POR RESPETO A DIOS, POR AMOR AL PRÓJIMO Y POR RESPONSABILIDAD ANTE LA PROPIA CONCIENCIA. Los que en el Evangelio encuentran que el consejo de llamar “Bienaventurados a los mansos” (Mt 5,9) y que “si te hieren en una mejilla debes poner la otra” (Mt 5,39), deben recordar que también está dicho que “el Reino de los cielos sufre violencia y sólo los violentos (los luchadores) lo consiguen” (Mt 11, 12). En Wikipedia se nos dice que el término “Falso irenismo” es una expresión utilizada en ciertos documentos de la Iglesia Católica del siglo XX, como la encíclica de Pio XII “Humani generis” promulgada en 1950 y el Decreto “Unitatis redintegratio” del Concilio Vaticano II en 1964. En la web Centro de estudios San Benito bajo el título ¿Es católico el irenismo actual de los católicos? se dice: Sin duda que el espíritu sincretista e irenista que impera en la actualidad entre gran parte de la Jeraquía de la Iglesia y los católicos, está amenazando gravemente al catolicismo y su identidad. Recordemos algunos pasajes de la Encíclica Humani generis de S.S. Pío XII, dónde se advierte de esta peligrosa mentalidad: “7.-Señálese también otro peligro, tanto más grave cuanto más se oculta bajo la capa de virtud. Muchos deplorando la discordia del género humano y la confusión reinante en las inteligencias humanas son movidos por un celo imprudente y un ardiente deseo de romper las barreras que separan entre sí a las personas buenas y honradas; por ello propugnan una especie tal de irenismo que, pasando por alto las cuestiones que dividen a los hombres, se proponen no sólo combatir en unión de fuerzas al arrollador ateísmo, sino también reconciliar las opiniones contrarias aún en el campo dogmático. Y como en otro tiempo hubo quienes se preguntaban si la apologética tradicional de la Iglesia no era más bien un impedimento que una ayuda en ganar las almas para Cristo, así tampoco faltan hoy quiénes se atreven a poner en serio la duda de si conviene no sólo perfeccionar, sino hasta reformar completamente la teología y su método -tales como actualmente, con aprobación eclesiástica, se emplean en la enseñanza teológica-, a fin de que con mayor eficacia se propague el reino de Cristo en todo el mundo, entre los hombres todos, cualqiera que sea su civilización o su opinión religiosa” “Si los tales no pretendiesen sino acomodar mejor, con alguna renovación, la ciencia eclesiástica y su método a las condiciones y necesidades actuales, nada habría casi de temerse; más, al contrario, algunos de ellos, abrasados por su imprudente irenismo parecen considerar como un óbice para restablecer la unidad fraterna todo cuanto se funda en las mismas leyes y principios dados por Cristo y en las instituciones por Él fundadas o cuanto constituye la defensa y el sostenimiento de la integridad de la fe, caído todo lo cual , seguramente la unificación sería universal en la común ruina” (…) “…Finalmente no crean, cediendo a un falso irenismo, que puede lograrse una feliz vuelta -a la Iglesia- de los disidentes y los que están en el error, si la verdad íntegra que rige en la Iglesia no es enseñada a todos sinceramente, sin ninguna corrupción y sin disminución alguna” (Humani generis Sobre las falsas opiniones en contra de los fundamentos de la fe católica, números 7 y 34, publicado el 12 de Agosto de 1950). Por otro lado en el Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II “Unitatem redintegratum” en el número 11 se condena el falso irenismo y se dice: “En ningún caso debe ser obstáculo para el diálogo con los hermanos el sistema de exposición de la fe católica. Es totalmente necesario que se exponga con claridad toda la doctrina. NADA ES TAN AJENO AL ECUMENISMO COMO ESE FALSO IRENISMO, QUE PRETENDIERA DESVIRTUAR LA PUREZA DE LA DOCTRINA CATÓLICA Y OBSCURECER SU GENUINO Y VERDADERO SENTIDO. La fe católica hay que exponerla al mismo tiempo con más profundidad y CON MÁS RECTITUD, para que tanto por la forma como por las palabras, pueda ser cabalmente comprendida también por los hermanos separados”. En la web GloriaTv bajo el título “La herejía del irenismo: La Falsa Paz” se nos dice que es una de las tendencias modernistas que más daño ha causado a la Iglesia y que “tiene un afan excesivo de conciliar y de diálogo, pero en detrimento de la fe. Destruye la identidad católica. Hay en el irenismo una búsqueda de consenso, de diálogo, de relativismo y de espíritu ecuménico, que hace que el Dogma de la Fe o la Verdades fundamentales pasen a un segundo plano, dejando las convicciones y las creencias personales en un tercer plano. El irenismo con su mano tendida y apertura a “posiciones progresistas”, no es amigo de poner los “puntos sobre las íes”, ni de refutar falsedades/errores, ni de afirmar la verdad de la realidad. Esta mentalidad puede ser NOCIVA AL BIEN COMÚN, porque CON LA APARIENCIA DE COMPRENSIÓN Y RECONCILIACIÓN, DISIMULA LA VERDAD Y AUTORIZA EL ERROR.

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Sobre Para Mayor Gloria de Dios, El Siervo de Dios

Experto en Informática y en Bioquímica y Biología Molecular.

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