«La Tumba Vacía del Padre Pío de Pietrelcina y el Templo Satánico construido sobre él»

Por Ing. Franco Adessa – Publicado en MoimunanBlog.com – 10 MARZO, 20164 COMENTARIOS )

 

Imperdibles los Documentos de la Editorial Editrice Civiltà, vamos a detallar uno de ellos. Donde nos presenta la «Iglesia Universal Masónica», de la Masonería Eclesiástica infiltrada en la Iglesia Católica, os vais a Asustar de conocer LA VERDAD…

Y contra ésta, aparece el muy Santo Padre Pío de Pietrelcina como un San Jorge contra El Dragón, La Serpiente Antigua, y entenderéis porqué dijo «… desde el Cielo Armaré más Lío…» La Masonería Eclesiástica, que está entregando la «Santa Iglesia de JesuCristo» a los pies del Anti-Cristo, está provocando el Último Gran Cisma de la Iglesia, donde se separará la Falsa Iglesia Universal Masónica, y donde todos ellos acabarán en su FIN Natural…, el Infierno por Toda la Eternidad con su Jefe Satanás que les está esperando con Urgencia >>> ….  

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El «Inicio del reino del Anticristo», fue el “29 de junio de 1963” con la Entronización de Satanás en el Vaticano, por las dos Misas Negras Celebradas Simultáneamente en la Capilla Paulina y en Charleston (USA).

Y se demuestra por las Entradas en Rojo en el Índice a continuación, y al Buscar las siguientes Palabras en este Libro…  (Clic en la Imagen):

  1. Supremo y Negra

  2. Noveno Círculo

  3. Crímenes de Lesa Humanidad, páginas 88-94

  4. Prisión (para 2 Papas por los Tribunales Internacionales, Clic Aquí…)

  5. Entroniza (Links: 11a23456)

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D. Luigi Villa (Clic en la Imagen), enviado por el Padre Pío de Pietrelcina contra la Masonería Eclesiástica, Fundador de la Revista «Chiesa Viva» y de la Editorial Editrice Civiltà.

Sólo viendo el Índice os caeréis de espaldas:

  1. ¿Quién era realmente don Luigi Villa? 2
  2. La Fe 3
  3. Sus encuentros con el Padre Pío 6
  4. Los fracasos calculados 12
  5. El Padre Villa en Brescia 15
  6. Comienzo del “Via Crucis” 18
  7. La revista “Chiesa viva” 19
  8. Algunos intentos de asesinato 22
  9. Benelli, Casaroli, Ruini 28
  10. Mas amenazas de muerte… y un proceso 31
  11. ¿Paulo VI beato? 37
  12. Juan Pablo II en Brescia 40
  13. Un monumento masónico a Paulo VI 42
  14. El Templo Satánico dedicado al Padre Pío 44
  15. Otra tentativa de… asesinato 49
  16. Benedicto XVI 50
  17. Benedicto XVI en Brescia 57
  18. La “causa de beatificación” de Juan Pablo II 63
  19. La última batalla de Don Luigi Villa 68
  20. Benedicto XVI condenado a 25 años de prisión 88
  21. Francisco y Benedicto condenados a 25 años de prisión 90
  22. Habéis beatificado a Pablo VI sabiendo que Él: 94
  23. Entonces, quién era realmente don Luigi Villa? 96

Esta Monja argentina, explica muy claramente de que va esta Vacuna, pertenece a la Congregación fundada por el Sacerdote Luigi Villa

 

Este es un Extracto del Libro donde se menciona todo esto «Quién era el Padre Luigi Villa» en Formato web, de forma imperfecta, es mejor leer las Revistas de «Chiesa Viva»…

El Templo Satánico dedicado al Padre Pío

En octubre de 1998, el Padre Villa me dio una página de la revista “Luoghi dell’infinito” [“Lugares del infinito”] de setiembre de 1998. Esta informaba de un diseño de la cruz que el escultor Arnaldo Pomodoro quería construir para la “nueva iglesia” de Renzo Piano, en San Giovanni Ro- tondo, y dedica al Padre Pío.

Ese artículo fue entregado al Padre Villa por un amigo quien, entre otras cosas, señaló algunos símbolos extra- ños que aparecían en los brazos de la cruz que se veían como martillos y paletas de albañil. Inmediatamente comencé a investigar la extraña cruz. Después de aproximadamente un mes, di un informe al Padre Villa: «Los grados 11º, 22º y 33º del la Francma- sonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, están representados en la parte inferior y en los brazos de esa cruz. El mandil masónico está simbo- lizado en la parte central y sobre la parte superior lo está Lucifer de dis- tintas maneras». Luego agregué: «El significado de estos símbolos es: el Culto del Falo, el Culto del Hombre y el Culto de Lucifer. Esto simboliza

El dossier: “¡Una Nomina Scandalo!”

(“Una Designación Escándalo!”).

sónica. Su carrera, sin embargo, había continuado constante hasta su desig- nación como Vicario General para el Estado de la Ciudad del Vaticano y Presidente de las Obras de San Pedro, conferida a él por el Papa Juan Pablo II.

En setiembre de 2002, el Padre Villa respondió a estas dos nuevas promo- ciones con el dossier: “Una Nomina Scandalo” (Una Designación Escán- dalo), en el cual también informó de tres cartas de Mons. Marchisano al Venerable Gran Maestre de la Franc- masonería Italiana, donde, en una de estas, escribió: «Venerable e Ilustre Gran Maestro, con gran alegría reci- bí, por intermedio de F. MAPA (Mons. Pasquale Macchi, Secretario del Papa Paulo VI) su delicada tarea: organizar silenciosamente, a lo lar-

1ra. Carta

23 de mayo de 1961

Venerable e Ilustre Gran Maestre, con gran alegría recibí por interme-

dio de F. MAPA, su delicada tarea: organizar silenciosamente en todo el Piamonte y la Lombardía un plan para disgregar los estudios y la disciplina en los Seminarios.

No niego que la tarea es enorme y necesito muchos colaboradores, especialmente entre el cuerpo docen- te. Usted debería señalármelos para que pueda aproximarlos tan pronto sea posible y estudie al mismo tiempo la táctica.

Me reservo comunicaciones más precisas después de un encuentro y personal entrevista con MAPA.

Mientras tanto, acepte por favor mis devotos saludos.

Frama

Al Ven G. Maestre del G.O. (entregada en mano)

el Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Francmasonería, usualmente re- presentado con dos “estrellas de cinco puntas,” una con la punta hacia arriba y la otra con la punta hacia abajo».

El manejo del proyecto de esta “nue- va iglesia” estaba en manos del famo- so arquitecto Renzo Piano. Sin em- bargo, la responsabilidad del proyecto estaba en manos de la Pontificia Co- misión para los Bienes Culturales de la Iglesia, cuyo presidente era Mons. Francesco Marchisano, mien- tras en ese tiempo, Mons. Crispino Valenziano, subordinado de Mons. Marchisano estaba a cargo de la res- ponsabilidad litúrgica y teológica de la “nueva iglesia”, que daba las ins- trucciones a Piano, para que “el pro- yecto pudiera ganar gradualmente más expresividad”. Mons. Marchisa- no era un antiguo conocido del Padre Vila. En realidad, él ya lo había de- nunciado como masón en el nº 109 de “Chiesa viva” en junio de 1981, con todos sus datos de matriculación ma-

2da. Carta

12 de setiembre de 1961

Ilustre y Reverendo G. Maestre,

después de haber aproximado y contactado varias veces a los F.F. [hermanos Francmasones] Pelmi y Bifra, volví a MAPA para presentar- le un primer plan de trabajo.

El aconseja comenzar con la di- sgregación de los programas de estu- dio, insistiendo sobre nuestros fieles docentes para que, con argumentos de nueva pseudo-filosofía y pseudo- teología, ellos siembren la semilla en los alumnos, hoy sedientos de cosas nuevas.

Así, la disgregación disciplinaria será una simple consecuencia que re- sultará espontáneamente, sin que no- sotros nos ocupemos: los estudiantes pensarán que lo hicieron ellos mi- smos.

Es por lo tanto esencial que Usted pague bien a estos docentes, de los cuales Usted ya tiene la lista. Yo seré un solícito vigilante y le referiré todo fielmente.

Con el más devoto y cordial saludo.

Frama

Al Gran Maestre-Palacio Giustiniani (enviada en mano)

3ra. Carta

14 de octubre de 19..

Ilustre y Reverendo G. Maestre,

en la reunión de anoche, presentes los F.F. [hermanos Francmasones] Pelmi, Mapa, Bifra, Salma, Buan, Algo y Vino, pude concluir que:

  • Primero, nosotros deberíamos co- menzar los experimentos en algunos seminarios de Italia, los de Trento y Turín, o en el de Udine donde tene- mos un buen número de F.F. [herma- nos Francmasones];

  • Segundo, nosotros tenemos que difundir nuestro concepto de libertad y dignidad de la persona humana, en todos los seminarios sin ninguna de- mora ni de parte de los superiores ni de parte de ninguna ley. Necesitamos alguna prensa tolerante.

En este punto, necesitamos una reunión con todos ustedes para deci- dir como actuar y a quien encomen- dar las varias tareas.

Con mi devoto saludo. Frama

Al Gran Maestre-Palacio Giustiniani (enviada en mano)

go del Piamonte y la Lombardía, un plan para trastornar los estudios y la disciplina de los seminarios…». El dossier fue distribuido por miles, y ciertas personalidades del Vaticano vi- nieron a Brescia a comprar algunos paquetes de estos volantes del Padre Villa; mientras otros, desde Roma, le confiaron su molestia y desespera- ción. Pero pareció que nadie pudo de- tener el ascenso irresistible de este prelado masón.

Lo único faltante era su designación como “Cardenal”. Sin embargo, su nombre no apareció en la lista de can- didatos elegibles en el Consistorio, programado para el 21 de octubre de 2003. Nosotros pensamos que la ra- zón fue la publicación y amplia distri- bución de nuestro dossier “Una Nó- mina Escándalo”, que probó conclu- yentemente, la pertenencia de Mons. Marchisano a la Masonería.

Pero tres días antes que el Papa anun- ciara los nombres de los candidatos elegibles del Consistorio (28 de se- tiembre de 2003), estaba en la oficina del Padre Villa cuando sonó el teléfo- no. El Padre contestó, escuchó, luego colgó y dijo: «¿Sabe de lo que aca- ban de informarme? ¡Mons. Mar- chisano estará en la lista de Carde- nales!”.

Tres días más tarde, en TV, todos vie- ron a Juan Pablo II leyendo la lista de nombres de los futuros Cardenales, cuando, repentinamente, surgió la ma- no de su secretario personal, soste- niendo una hoja de papel, la cual dejó en el atril. La aparente irritación del Papa no produjo ningún resultado. Después de un rato, él leyó el nombre: Mons. Francesco Marchisano.

El 1º de julio de 2004, fue inaugurada la “nueva iglesia” dedicada al Santo Padre Pío en San Giovanni Rotondo. El 20 de febrero de 2006, apareció la Edición Especial de “Chiesa viva” 381, titulada: “Una ‘nueva iglesia’ dedicada al Santo Padre Pío –

¿Templo Masónico? Esto demostró la naturaleza de los símbolos masóni- cos que estaban impresos en todas partes de esta “iglesia” y todo el sig- nificado “unitario” era la glorifica- ción de la Masonería y de su “dios” Lucifer con horribles insultos a Nuestro Señor Jesucristo y a la San- tísima Trinidad.

La simbología masónica del Taberná- culo expresa la substitución de “Jesús Redentor” por “Lucifer rendentor” del hombre, mientras el simbolismo de la cruz de piedra expresa el reemplazo de “Cristo, Rey del Universo” por “Lucifer, rey del universo”. Pero el peor insulto está dirigido a la Santísi- ma Trinidad por haber sido echada y reemplazada con la “Triple Trinidad” blasfema, satánica y masónica”.

Por primera vez en la historia, fue pu- blicada una representación geométrica de la “Triple Trinidad” masónica.

¡Ese es el secreto más grande y más celosamente guardado de la Francma- sonería!

Cuando el Padre Villa leyó el estudio, me dijo que, ciertamente, el Papa no podría ignorarlo, porque los sentidos satánicos ocultos de ese templo eran demasiado severos e inquietantes. Su silencio sobre una tal denuncia sería francamente inconcebible.

¡Pero nada ocurrió!

Después de dos meses, sin embargo, algo finalmente ocurrió. Ciento cin- cuenta Prelados, incluyendo al anti- guo Secretario de Estado, Card. An- gelo Sodano, fueron a San Giovanni Rotondo, en el 50 aniversario de la fundación de la Casa de Alivio del Sufrimiento del Padre Pío, y permane- cieron allí durante una semana (1º al 7 de mayo de 2006).

Como informó al principio uno de ellos: «Aquellos Prelados, durante una semana, y lo se porque yo tam- bién asistí a las reuniones de la tar- de y de la noche, han estudiado su Edición Especial sobre el Templo Satánico dedicado al Padre Pío».

La Edición Especial de “Chiesa viva” Nº 381 sobre el Templo Masónico Satánico de San Gio- vanni Rotondo dedicado al Santo Padre Pío, fue publicada el 20 de febrero de 2006.

El sentido de los símbolos ocultos grabados en todas parte en esa “nueva iglesia” es la glorifi- cación de la Francmasonería y su “dios” Lucifer, con horribles insultos a Nuestro Señor Jesu- cristo y a la Santísima Trinidad. El simbolismo masónico del Tabernáculo expresa la substitu- ción de “Jesús Redentor” por “Lucifer redentor del hombre”, mientras que sobre la cruz de piedra se expresa el reemplazo de “Cristo Rey” por Lucifer, “Rey del universo”. Pero el peor insulto está dirigido a la Santísima Trinidad por haber sido echada y reemplazada por la bla- sfema y satánica “Triple Trinidad” masónica.

Asombrado repliqué: «¿Y con que re- sultado?». «Ellos no pudieron refu- tarlo».

«¿Y la conclusión?», presioné.

El contestó: «Ellos decidieron silen- ciar todo al respecto».

Las noticias, sin embargo, fueron tan explosivas que algunos periódicos y revistas italianas publicaron las noti- cias del escándalo, pero fueron omiti- das por toda la prensa nacional, la ra- dio y las televisoras.

El hecho no nos hubiera molestado mucho, porque estamos acostumbra- dos a esta política de “silenciar todo al respecto”, pero principalmente porque Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Trinidad habían sido ho- rriblemente insultados, ninguno pudo siquiera pretender amordazar a estas Tres Personas Ominipotentes direc- tamente involucradas en esta cuestión.

La Edición Italiana del estudio del Templo Satánico fue seguida por las ediciones Alemana, Inglesa, France- sa, Española y Polaca. Lentamente, el horror de este Templo Satánico se fue difundiendo en Italia y en el ex- tranjero, y el flujo de peregrinos, que nunca habían mostrado aprecio por esta extraña “nueva construcción”, disminuyó continuamente, con la tre- menda consecuencia del flujo decre- ciente de donaciones.

La imposibilidad de poder refutar el estudio, cuyo contenido fue más preo- cupante, y la creciente atención de la audiencia nacional e internacional, que creció día a día, impuso una “respuesta”, pero sin entrar a fondo en los argumentos planteados y proba- dos por nuestra Edición Especial.

Hasta ahora, la política obligatoria de la “Autoridades” había estado limita- da a la estrategia: “silenciar todo al respecto”… pero por el sentido de esas palabras, además de la censura de los medios, uno pudo asumir que, en su lugar, esto significaba algo más.

Otra tentativa de… asesinato

Varios meses después de la publica- ción del estudio del Templo Satánico del Padre Pío, debí acompañar al Pa- dre Villa a visitar a un sacerdote “amigo”, pero a raíz de una dificultad imprevista, no pude hacerlo y fui re- emplazado por uno de nuestros anti- guos colaboradores.

La reunión con el sacerdote fue breve.  Sin embargo estuvo marcada por una situación que causó perplejidad a los presentes, como la incomprensible agitación, tensión y extraña conducta del sacerdote “amigo”. Resultó tan abrumadora, que después que él sirvió biscochos, chocolates y té, fue juzga- da “desagradable” por la única perso- na que lo tomó, y los dos visitantes se fueron.

El Padre Villa no comió ni tomó nada, mientras que el único que lo hizo fue

el conductor. Ya en el automóvil, el Padre Luigi pidió inmediatamente al conductor que lo llevara a casa de su abogado amigo, quien vivía en las cercanías. Unos pocos minutos des- pués, ellos se encontraron sentados en su comedor.

Mientras el Padre Villa estaba hablan- do con el abogado, el conductor co- menzó a sentirse extraño. Su visión se puso como si estuviera mirando a través de anteojos hechos pedazos y en movimiento. Gradualmente él ya no pudo mover sus piernas, pies, brazos y manos. Respiraba honda- mente, tratando de vencer esas sensa- ciones, pero en cierto momento ellos debieron acostarlo en el sofá, mientras lo observaban ansiosamente. El con- ductor nunca perdió la conciencia, pero sus extrañas anormalidades vi- suales continuaron, junto con la pa- ralización de los miembros superio- res e inferiores. Después de unos quince minutos, se sintió mejor, se le- vantó y dijo que estaba en condiciones de conducir. ¿Qué hubiera ocurri- do si los dos no hubieran visitado en-

seguida al abogado amigo. Ellos debí- an viajar varios kilómetros en una ca- rretera estrecha, bordeada de grandes árboles a ambos lados, más allá que había de un lado un río y del otro una zanja con agua. Además, el camino estaba siempre atestado de tránsito de vehículos pesados. ¿Y qué hubiera ocurrido si el conductor hubiera estado conduciendo el vehículo en ese camino, en lugar de haber estado en un cuarto, sentado cómodamente en una silla? Si dos personas, que tienen entre las dos más de ciento sesenta años, tenían un accidente, los periódicos hubieran señalado que algunos accidentes ocurren a gente mucho más joven. Luego, ¿Quién hubiera sospechado de alguien si se conoce que los dos ‘accidentados’ justo habían salido de la casa de una familia que conocía al anciano sacerdote desde varias décadas atrás?

Benedicto XVI

al Templo Satánico

de San Giovanni Rotondo

La pesada capa del Templo Satánico de San Giovanni Rotondo se volvía, día a día, más y más embarazosa. De- safortunadamente, como ha ocurrido en el pasado, al tratar de “silenciar todo”, la única solución sobreabunda- da es la de usar todo el peso de la Autoridad.

El 18 de marzo de 2007, el Secretario de Estado, Card. Tarcisio Bertone, con un gran séquito de Obispos, fue a San Giovanni Rotondo para una cele- bración en el Templo Satánico. En las ediciones de “Chiesa viva” números 395 y 396 de junio y julio-agosto de 2007, se informó en un artículo titula- do “Concelebración Sacrílega en el Templo Masónico de San Giovanni

¿El Cardenal Ruini un Francmasón?

A principios de febrero de 1992, Mons. Pie- tro Pintus afirmó: «Ruini es un Francma- són, esta es la evidencia». La evidencia es el examen verbal pasado por el Vicario del Pa- pa para convertirse en “Maestro Secreto de Cuarto Grado”.

«En la primera página del informe, la in- scripción dice “Gran Oriente de Italia”, do- minado y franqueado por tres símbolos com- plejos: una estrella judía inscripta en una co- rona descansando en cuatro cabezas, (una que es una cabeza de macho cabrío). La frase “Logia del Secreto Maestro de Perfec- ción”, está escrita más abajo, y al lado el nombre de Camillo Ruini, en una firma ga- rabateada apresuradamente y repetida en to- das las páginas».

Mons. Pintus sostiene haber recibido la mi- nuta de un “penitente” serio y afirmó, «In- mediatamente envié el documento original fuera de Italia, para asegurar…». Luego dijo que había recibido dos llamados telefó- nicos: uno del Card. Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; el otro del Papa.

Los secretarios del Cardenal y del Papa lo niegan, el portavoz del Card. Ruini, Mons. Virgilio Levi, llamó al documento «clara y completamente falso, ridículo e indecoroso». El Padre Rosario Espósito dijo: «El Obispo Pinto es un muchacho siempre en búsca de fama». y «Las acusaciones sobre Ruini son solo tonterías…».

Hagamos algunas observaciones.

1. El P. Rosario Espósito, antes de conver- tirse en miembro honorario de la Francmaso- nería, dijo: «Soy francmasón desde el fondo de mi corazón y de mi alma…».

2 Mons. Virgilio Levi está en la “Lista de Pecorelli” con la fecha 07/04/1958, 241/3; LEVI.

  1. Después de la muerte de Paulo VI, el Car- denal Ratzinger recibió una carta del Padre Villa en la cual él probó que el Card. Sebastiano Baggio (“Lista de Pecorelli” fecha: 14/08/1957, 85/2640; SEBA), designado Camarlengo por Juan Pablo II, escribió al Gran Maestre de la Francmasonería italiana tran- quilizándolo porque los documentos secre- tos de PauloVI le serían enviados por Mons. Pasquale Macchi (Secretario Perso- nal de Paulo VI y presente en la “Lista de Pe- corelli” con la fecha 23/4/1958, 5463/2; MA- PA) y rogándole conserve su promesa de hacerlo elegir Papa. El Cardenal Ratzinger ni siquiera acusó ningún recibo.

  1. Al Prelado que había mostrado la eviden- cia, publicada por “Chiesa viva”, de la per- tenencia del Card. Casaroli a la Francma- sonería, Juan Pablo II repuso: «Lo se, lo se, pero no conozco a quien poner en su lu- gar».

Al Card. Palazzini, quien expuso su preocu- pación por la infiltración masónica en la Igle- sia, el Papa Juan Pablo II, después de gol- pear su puño contra la mesa, exclamó: «Soy yo que lo quiero!».

51

El Secretario de Estado, Card. Tarcisio Bertone, concelebra una Misa sacrílega, en el Templo Satánico de San Giovanni Rotondo, dedicado al Santo Padre Pío.

Rotondo, dedicado al Santo Padre Pío”, que el Padre Villa pidió prohibir a los religiosos usar ese “Templo Sa- tánico”, mostrando la cubierta de ese estudio, ya disponible en cinco len- guas.

Pero las celebraciones sacrílegas con- tinuaron. Una vez más, “Chiesa vi- va” en los meses de noviembre y di- ciembre de 2007, denunciaron esas celebraciones sacrílegas, con palabras de fuego que terminaron con la frase:

«“Chiesa viva”, por lo tanto, pre- gunta a la Jerarquía Católica:

¿Hasta cuando permitirán ustedes a la Masonería insultar a Nuestro Se- ñor Jesucristo y a la Santísima Tri- nidad?».

Pero las autoridades eclesiásticas, im- pertérritas, guardaron silencio y conti- nuaron las celebraciones sacrílegas.

Entonces, “Chiesa viva” publicó car- tas recibidas, sobre estos escandalosos actos de las autoridades eclesiásticas, respecto a este Templo Satánico, se- guidas por un artículo en la edición de julio-agosto 2008, con el titulo: “¿Un Templo Satánico para el Padre Pío?”, que comenzó la publicación de

un número de artículos en diarios, se- manarios, revistas, periódicos tanto italianos como de otras lenguas, car- tas, comunicaciones y eventos que ex- ponían el escándalo de este “Templo Satánico” clamando a Dios por ven- ganza.

Pero la tan abusada solución dio un paso hacia arriba. Ellos comenzaron a hablar sobre una visita de Benedicto XVI a San Giovanni Rotondo. El 8 de diciembre de 2008, Mons. D’Am- brosino, Arzobispo de Manfredonia- Vieste-San Giovanni Rotondo, y tam- bién Delegado de la Santa Sede para el Santuario y las Obras del Pa- dre Pío, hizo una declaración oficial. El leyó la declaración del Prefecto de la Casa Papal, Mons. James M. Har- vey, quien informó de la decisión de la visita de Benedicto XVI a San Gio- vanni Rotondo el 21 de junio de 2009, y adjuntó el programa de la visita.

Una vez más, ignorando los hechos probados, y a pesar de la falta de re- futación por parte de los 150 Prela- dos a las conclusiones del estudio del Templo Satánico, ¡ellos quisie-

ron poner todo el peso de la Autori- dad del Papa!

Pero la campaña de “Chiesa viva” presentando los documentos sobre el Templo Satánico de San Giovanni Ro- tondo, continuó por meses y meses, hasta abril del siguiente año.

Llegó el 21 de junio, día de la visita de Benedicto XVI. El Papa debía ir a San Giovanni Rotondo por helicópte- ro, pero una violenta tormenta en Ro- ma lo impidió, y así el Papa fue trans- portado vía aeronave militar al aero- puerto militar de Foggia, para conti- nuar por automóvil hasta su destino final.

La Misa celebrada en la plaza del Templo Satánico no pareció tener la aprobación divina. En realidad, al fin de la celebración se desató un pan- demonium. Cayeron lluvias torren- ciales y fueron seguidas por una caída de granizo del tamaño de las nueces. En un instante, todos los fieles huye- ron y desaparecieron. ¿Fue casualidad que la televisión interrumpiera la fil- mación del evento debido a “fallas técnicas”?

Alguna gente dijo que ese era un “castigo de Dios”. Aunque eso nunca podrá ser probado con certeza, de lo que uno puede estar cierto es que Dios pudo haber evitado esa humi- llación al Vicario de Cristo, ¡pero El no lo hizo!

Luego, siguió el episodio desafortuna- do de la subrepticia “bendición” de la lápida en mosaico en la cripta del Templo Satánico, no programada en la ceremonia, ni siquiera mencionada en el programa. Sobre la lápida, la inscripción mosaica reza:

«En ocasión de la visita pastoral, Su Santidad Benedicto XVI, en esta iglesia embellecida por la devoción de los fieles y con la belleza del arte encerrando el cuerpo de San Pío de Pietrelcina, estuvo en oración y la bendijo».

Aparte de las mentiras que siempre se dijeron tranquilizando a la gente que el cuerpo de San Pío de Pietrelcina nunca sería trasladado al Templo Sa- tánico, lo inquietante es el carácter de improvisación que se dio a esta “ben- dición”.

Mientras el Santo Padre se dirigía a la salida de la cripta, llamó su atención la inscripción mosaica, que el Papa leyó

con alguna sorpresa. Después, mientras continuaba hacia la salida de la cripta, Mons. D’Ambrosio puso su brazo al- rededor del Papa y con el otro lo detu- vo, mostrándole el hisopo que un frai- le capuchino le estaba ofreciendo.

Así, la inscripción mosaica fue rápi- damente bendecida y sin una oración siquiera. Ese acto no estaba planifica- do y, sobre todo, en lugar de referirse a la bendición de los mosaicos, se re- firió a toda la Iglesia. ¿Fue ésta una “trampa” montada para el Santo Padre?

La tapa de la edición de Chiesa viva de Julio-agosto de 2006 mostró la fi- gura del Papa con el Templo Masóni- co como fondo y un editorial del Pa- dre Villa con el título: “Benedicto XVI en el ‘Templo Satánico’ en San Giovanni Rotondo ¿Por qué?”.

En el texto, entre otras cosas, él escribió: «Ahora, el Vicario de Jesucris- to, debería ser el Buen Pastor y no ser causa de turbación para los millones de devotos del Santo Fraile de San Giovanni Rotondo (…) debería tam- bién saber que el dicho Templo es, en realidad, una construcción de es- tilo masónico (…) Y debería haber sabido también que (…) como el Padre Pío era un acérrimo oponen- te de la Francmasonería, ese Tem- plo, por lo tanto es una vendetta póstuma».

Y también: «En todos estos años, después de la construcción de ese Templo Satánico-Masónico, el Vati- cano nunca mostró una posición clara y oficial. Esto incluye el silen- cio completo y total de los Cardenales a cargo del diseño y de la construc- ción de esta “nueva Iglesia”. Por lo tanto debería aplicarse el dicho: “El

que calla, otorga”». Y otra vez: «No- sotros, de “Chiesa viva” pregunta- mos: “¿Como fue posible que el Va- ticano haya podido construir un ‘Templo Satánico’ burlando a millo- nes y millones de católicos alrede- dor del mundo quienes han donado montones de dinero, de buena fe?”».

¿El Padre Villa… premiado?

Aunque parece imposible de creer, el Padre Villa recibió, durante esos años turbulentos, dos importantes re- conocimientos por su obra como pe- riodista y escritor, pero sobre todo, por su empeño en la defensa de la Religión Católica y de la Civiliza- ción Cristiana.

 

En diciembre de 2008, el Padre Villa recibió su primer “Premio Periodísti- co Internacional Inars Ciociaria”, patrocinado por la Presidencia del Consejo de Ministros, el Ministerio de la Herencia Cultural, Consejo Nacio- nal de la Orden del Periodista, Conse- jo de la Región del Lazio, Provincia de de Frosinone, U.R.S.E. (Unión de Regiones Históricas Europeas), en ra- zón «de su muy intensa obra como periodista, autor de libros y opúscu- los sobre teología, ascética, literatu- ra no novelesca… y por su empeño en la defensa de la raíces cristianas de Europa y la protección de la ver- dad contra las fuerzas extrañas a

nuestra civilización».

El segundo, en octubre de 2009, fue el “Premio de la Asociación Cultural Val Vibrata di Teramo” por ser «un periodista, un escritor insigne, edi- tor integérrimo, Director y Editor de “Chiesa viva”», pero también

«¡por ser un teólogo eminente por haber dedicado ‘su vida íntegra a defender la Religión Católica y di- fundir la verdad histórica y vivir se- gún el Evangelio!».

¡Que contraste con el “reconocimien- to” dado al Padre Villa en los últimos cincuenta años, por ciertos miembros de la Jerarquía Eclesiástica!

Benedicto XVI en Brescia

El nuevo Obispo de Brescia, Mons. Luciano Monari, fue instalado ofi- cialmente en la diócesis el 14 de octu- bre de 2007. La breve biografía de la presentación oficial del nuevo Obispo informaba que la madre de Mons. Monari tiene el nombre de Giulia- na Ruini. Hubo aquellos que confir- maron y que negaron el hecho del pa- rentesco con el Cardenal Camillo

 

El ruiniano Mons. Luciano Monari,

Obispo de Brescia, desde 2007.

pués de haberse hecho cargo en Bres- cia, el 11 de noviembre de 2007, Mons. Monari fuera a celebrar Misa en la nueva iglesia de Padergnone, la primera iglesia de la diócesis en el Tercer Milenio, recientemente consa- grada por el anterior Obispo, Mons. Sanguineti. Dados los inmensos pro- blemas de una diócesis como la de Brescia y el hecho que la población de donde está ubicada la nueva iglesia es solo de alrededor de mil personas, realmente hay razón para preguntarse:

¿Por qué esa visita?

Después del anuncio del Papa de visi- tar el Templo Satánico de San Gio- vanni Rotondo, el 9 de abril de 2009, hubo otro anuncio: Benedicto XVI vendría a Brescia, el 8 de noviembre de 2009, “en el nombre de su prede- cesor”, “en el trigésimo aniversario de la muerte de Paulo VI y en los pasos de Paulo VI”. El anuncio fue dado por Mons. Luciano Monari quien dijo que «La razón, por su- puesto es el trigésimo aniversario de la muerte de Paulo VI», y subra- yando que «El Papa Ratzinger, como usted sabe, fue elevado a Cardenal por el Papa Paulo VI y él siempre tuvo gratitud y gran amor por el Papa de Brescia». El discurso que si- guió, estuvo enfocado en la necesidad de todos de estar en “comunión” con el Obispo de Roma, el Papa Benedic- to XVI.

Y ¿quien no estaba en “comunión” con el Obispo de Roma, pero no sobre cuestiones referentes a Doctrina Cató- lica como siempre, sino, en su lugar,

por ejemplo, si beatificar o no al

“Siervo de Dios” Paulo VI? ¿Esta- ría válida aún la invitación conteni- da en el edicto del 13 de mayo de

Ruini, pero algunos desde Roma ase- guraron al Padre Villa que Mons. Monari era un hombre del Carde- nal Ruini y un gran entusiasta de Paulo VI.

Lo que pareció extraño a algunos fue el hecho que solo unas semanas des-

1992 del Card. Ruini: «Nosotros in- vitamos a todos los individuos cre- yentes a comunicar directamente o a someter al tribunal diocesano del Vicariato de Roma cualquier “in- formación” de la cual nosotros po- damos, en alguna medida, argüir

contra la reputación de santidad del dicho “Siervo de Dios” (Montini)»?

¿Y quien sino el Padre Villa, él que había seriamente “obedecido” esa “invitación” aunque no como un sim- ple “individuo creyente”, sino como un serio y afirmado teólogo que había recibido del Padre Pío la misión de dedicar toda su vida a defender la Iglesia de Cristo de la obra de la Francmasonería Eclesiástica, y él, quien desde 1963, también había si- do informado por el Santo Fraile que Paulo VI era masón, y él, quien con un mandato del Papa Pío XII llevó a cabo esa delicada tarea? ¿Qué suerte estaría reservada para él?

Después del anuncio de la visita del Papa a Brescia, hecha por Mons. Mo- nari, el Padre Villa me dijo, y repitió varias veces, más y más preocupado:

«Estamos en un momento crucial… Ellos quieren silenciarme… para siempre».

El Templo Masónico-Satánico

de Padergnone (Brescia)

Solo más tarde pude comprender el verdadero sentido de aquellas palabras. Porque a un pedido del Padre Villa de que hiciera una inspección de la “nue- va iglesia” en Padergnone, (la prime- ra iglesia del tercer milenio de nuestra diócesis), contesté evasivamente, y sin convicción ni compromiso.

Fue solo después de la visita de Bene- dicto XVI a San Giovanni Rotondo que comencé a comprender la grave- dad de las palabras del Padre Villa. El Papa había ido a San Giovanni Roton- do, él había celebrado en la plaza del “Templo Satánico”, y si esa fue una “trampa” tendida por algunos Prelados que lo acompañaban, ¡él había “ben- decido” ese “Templo Satánico!”.

¿Por qué esa visita? ¿Por qué esa “bendición”? ¿Por qué llevar todo

 

Una de las fotografías usadas para los posters para anunciar la visita de Benedicto XVI a Brescia.

el peso de las más altas autoridades de la Iglesia cuando ellas no habían conseguido refutar la horrible reali- dad probada en aquel “Templo Sa- tánico”? Si, definitivamente, ¡esta- mos en un momento crucial!

A fines de junio, comencé la primera visita a la “nueva iglesia” de Paderg- none, la que fue seguida por otras vi- sitas para estudios detallados, para to- mar fotografías y dimensiones.

La “nueva iglesia” estaba dedicada a

“Cristo Resucitado”.

Sin embargo, la Religión Católica está basada en la Cruz, a saber, en la volutad de Jesucristo de obedecer al Padre y sufrir y morir en la Cruz para ofrecernos la Redención. Su Resurrec- ción, no obstante, no fue el resultado de un acto de Su voluntad, ¡sino un acto debido a Su Naturaleza Divi- na!

¿Por qué, entonces, están aquellos que no creen en la Divinidad de Cristo y se entusiasman tanto con la figura de “Cristo Resucitado?”

Para encontrar una respuesta, uno so- lo necesita recordar las palabras de uno de los enemigos más amargos de Dios y de la Iglesia Católica, Alice Bailey, la sacerdotisa de la “New Age” y fundadora, en 1921, de la sa- tánica “Lucifer Trust” (La Corte de Lucifer), quien había trazado el plan; la creación de una Nueva Religión Universal con estas palabras: «El “Cristo Resucitado” y no el “Cristo Crucificado” es la nota distintiva de la Nueva Religión».

¡He aquí el secreto de la dedicación de las “nuevas iglesias” al “Cristo Resucitado”!

Jesucristo es el “Maestro”, pero para ellos, el “Maestro” masón se trans- forma así en el 15º grado de la Franc- masonería de los Antiguos y Acepta- dos Masones del Rito Escocés, “resu- citando” de la condición de “hombre en quien se revela claramente la re-

alidad definitiva de ser un hombre quien, en si mismo, es simultánea- mente Dios”. Esto es, el masón, de su estado precedente “resucita” y se convierte en “Maestro” u “Hombre- Dios”, ¡liberándose de cualquier Autoridad Divina porque se ha con- vertido en Dios!

Así, no es el Dios que se convierte en hombre, que muere en la Cruz y ha resucitado”, porque él es Dios, sino en su lugar es el hombre quien se manifiesta como Dios en “Jesu- cristo”, el cual para ellos es solo el símbolo del “Maestro” masón!

Así, con el término “Cristo Resucita- do” ellos no celebran la Divinidad de Cristo, sino la autodeificación masó- nica del hombre, a saber, el “Culto del Hombre” como un paso necesario para pasar al “Culto de Lucifer”.

Pero esa es la “Cristología” de la “Nueva Teología” de muchos de nuestros Prelados. Como el gran Pa- dre Dominico Garrigou-Lagrange había resumido [al describir la “Nue- va Teología”], en 1946: «Así, el mun-

 

11 de noviembre de 2007. El Obispo de Brescia, Mons. Luciano Monari, celebra Misa en la nueva Iglesia de Padergnone, la que luego se descubrió era un Templo Satánico-Masónico.

do material hubiera evolucionado hacia el espíritu, y el espíritu del mundo hubiera evolucionado, natu- ralmente, por así decirlo, hacia el orden sobrenatural y hacia la pleni- tud de Cristo. Por lo tanto, la En- carnación del Verbo, el Cuerpo Místico, el Cristo universal, sería meramente un momento en la Evo- lución Universal…

Eso es lo que queda de los Dogmas Cristianos, en esa teoría, la cual se distancia de nuestro Credo en pro- porción a su aproximarse al evolu- cionismo hegeliano».

Y el gran dominico, luego grita:

«¿Dónde termina la “nueva teolo- gía”? ¡Es un regreso al Modernismo a través de los caminos de la fanta- sía, el error y la herejía”».

El único responsable del proyecto de la “nueva iglesia” fue Mons. Ivo Panteghini perteneciente a la Curia de Brescia, durante unos pocos años “Consultor” de la “Pontificia Comi- sión para los Bienes Culturales de la Iglesia”, cuyo presidente era el masón Mons. Francesco Marchisa- no, principal responsable de la cons- trucción del Templo Satánico dedica- do al Padre Pío. La Curia de Brescia aprobó el proyecto, como también la Oficina para el Culto Divino de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), la que en parte financió el proyecto. El Obispo Giulio Sanguineti, acusa- do personalmente por el P. Villa de ser masón, e imposibilitado de defender- se, consagró la “nueva iglesia” unas pocas semanas antes de ser reempla- zado. El nuevo obispo, Mons. Mona- ri, recientemente instalado, no esperó mucho tiempo para ir a la “nueva iglesia” a celebrar Misa. Sobre la lápi- da de la consagración de la “nueva iglesia” hay una medalla episcopal de Mons. Sanguineti y dos medallas pontificias, de Juan Pablo II y de Benedicto XVI.

El estudio de la “nueva iglesia” con- tinuó para identificar la “idea unita-

ria masónica” del proyecto: la dedi- cación de la iglesia no fue al “Cristo Resucitado”, sino al “Caballero Ro- sa-Cruz” [es decir el caballero de los Rosacruces] del grado 18º de la Ma- sonería del R.E.A.A. cuya tarea es borrar de la faz de la tierra el Sa- crificio de Jesucristo en la Cruz, eso es, en otras palabras, borrar de la faz de la tierra el Sacrificio de Jesucris- to en la Misa Católica.

El grado de los Rosacruces en reali- dad, es, en esencia, la renovación sangrienta y cruenta del Deicidio cometido por primera vez en el Cal- vario, mientras la Misa es la renova- ción del verdadero e incruento sa- crificio de Cristo.

La “nueva iglesia” está saturada por todas partes de simbolismo masónico y satánico: la fuente exterior, la es- tructura con tres espirales, la puerta de bronce, el cielorraso del ámbito litúr- gico, la capilla del Baptisterio, los bancos, la imagen del “Cristo Resu- citado”, las ventanas, el altar, el ta- bernáculo, la cruz de los templarios, la Virgen de la Esperanza, la cripta, el área verde rodeando la iglesia… todo eso exalta al Dios Pan, al Dios kaba- lístico Lucifer, al “Hombre-Dios” de la Francmasonería, pero el centro de toda la obra es el altar y la figura del Caballero de los Rosacruces so- bre él. Ese es el secreto más profun- do de esa “nueva iglesia”, esa es la “idea central”.

Es el Caballero de los Rosacruces quien hace “justicia” contra el Dios que se convierte en hombre y redi- me a la humanidad, contra el Dios que ha destronado a Lucifer de su casi absoluto poder que tenía sobre el hombre, contra el Dios odiado de la Francmasonería; ¡es el Caballero de los Rosacruces, en el altar, quien no renueva el Sacrificio de Cristo en la Cruz, sino reitera el DEICIDIO!

Hace algún tiempo, me llamó el autor de un libro sobre el Anticristo pidién-

 

La Edición Especial de “Chiesa viva” Nº 420 sobre el Templo Masónico-Satánico de Padergnone, ubicado en una aldea de Rodengo Saiano, en la Diócesis de Brescia.

La idea central del simbolismo oculto de esa nueva iglesia” dedicada a “Cristo Resucitado”, es la figura del Caballero de los Rosacruces, grado 18º de los Francmasones del R.E.A.A., quien tiene la tarea de eliminar el Sacrificio de Cristo en la Cruz de la faz de la tierra.

Sobre ese “altar de Lucifer”, por lo tanto, el Caballero Rosacruz, en su rol de

Sacrificador de Lucifer” no renueva el Sacrificio de Cristo en la Cruz,

¡sino renueva el DEICIDIO!

dome que le enviara veinte ejemplares del estudio sobre el “Templo Satánico” de San Giovanni Rotondo, porque estaba organizando una confe- rencia. Durante el llamado, me puso al corriente de algo que había ocurrido recientemente. Junto con un grupo de gente, había ido a visitar a un exor- cista. El autor informó al sa- cerdote de su libro sobre el Anticristo. El sacerdote le con- tó luego algo que le había ocu- rrido en un extraño exorcismo. Estaba exorcizando a una per- sona poseída por Lucifer, cuando, él lo escuchó gritar:

«Hice mi trono en Gargano» (Gargano es la provincia don- de está ubicada la ciudad de San Giovanni Rotondo).

El exorcista quedó asombrado, incapaz de comprender el sen- tido de aquellas palabras. Lue- go recordó: «A la mañana si- guiente, por correo, recibí un ejemplar de “Chiesa viva” so- bre el Templo Satánico de San Giovanni Rotondo, y leí el es- tudio. Luego, comprendí final-

mente las palabras que Lucifer dijo el día anterior».

Ahora, si Lucifer gritó: «Hice mi tro- no en Gargano» a raíz del “Templo Satánico” dedicado al Santo Padre Pío, ¿deberíamos sorprendernos si, un día otro exorcista nos dice que escuchó de Lucifer despotricar: «Hice mi Altar en Brescia?».

A mediados de octubre de 2009, se publicó la Edición Especial de “Chie- sa viva” Nº 420, bajo el tìtulo: “Bres- cia: ¡la nueva iglesia parroquial de Padergnone es un Templo Satánico- Masónico!” La distribución en Bres- cia, y en la provincia y en toda Italia fue de enorme magnitud.

Después de una semana, el 21 de oc- tubre, recibí una carta superficialmen- te irónica de Mons. Ivo Panteghini.

El 28 de octubre le respondí en modo serio y detallado a las preguntas que me hiciera, pero también a esa relati- va al tema central del Caballero Ro- sa-Cruz, a la que él no hizo ninguna referencia.

Para finalizar el tratamiento de ese te- ma, le señalé que Paulo VI elaboró una definición de la Misa que ya no hacía referencia al Sacrificio de Cristo en la Cruz y a la Presencia Real. Luego señalé: «Así, Paulo VI puede, con justicia, reivindicar el tí- tulo de ser el Caballero Rosacruz más grande que existió», y después la conclusión: «Por lo tanto, ningún Caballero Rosacruz en el mundo pudo nunca aspirar a ganar la “glo- ria” que ganó Paulo VI con la dedi- cación del Tempo Satánico de Pa- dergnone».

El 6 de noviembre de 2009, cuando preguntado si la presencia del Papa Benedicto XVI podía ser de algún be- neficio para la “causa de beatifica- ción” de Paulo VI, Mons. Molinari dijo: Así lo espero, no tanto por la be- atificación como tal, sino porque ellos están convencidos que hay un tesoro de original espiritualidad en la vida de Paulo VI y que la difu- sión de ese tesoro ayudará a enri- quecer la Iglesia de hoy».

El 8 de noviembre de 2009, en el tri- gésimo aniversario de la muerte de Paulo VI, bajo una ligera llovizna, Benedicto XVI aterrizó en el aero- puerto de Ghedi (cercano a Brescia). El fue a la ciudad de “Botticino Sera” para un homenaje a San Tadini, luego Misa en la Catedral, en Brescia, y el Angelus.

Por la tarde, el Papa saludó a los or- ganizadores de la visita al Centro Pas- toral Paulo VI, y luego fue a la casa natal del Papa Paulo VI para inaugu- rar la nueva sede del Instituto de Paulo VI, en Concesio. El otorgó el sexto premio internacional, dedicado al Papa de Brescia. Hizo una breve vi- sita a la parroquia de San Antonio, donde Giovanni Battista Montini fue bautizado, para luego partir hacia Ciampino (Roma) desde el aeropuerto de Ghedi.

En toda la visita a Brescia, Benedic- to XVI, ni siquiera esbozó una alu- sión a la “causa de beatificación” de Paulo VI.

Desde el día de la publicación de la Edición Especial de “Chiesa viva” Nº 420 de octubre de 2009 sobre la “nue- va iglesia” de Padergnone, en Brescia, en los “círculos responsables” de la erección de ese Templo Satánico, ca- yó un silencio lúgubre y sepulcral, con la excepción de un infructuoso in- tento de Mons. Luciano Monari de manchar graciosamente el nombre del Padre Villa con una “Nota del Obis-

po”, publicada en el semanario de la Diócesis de Brescia, “La voz del pueblo” Nº 35.

¿Fue ese un intento de encontrar una solución a la embarazosa situación que se ha planteado en nuestra dióce- sis, sin considerar el merito de los ar- gumentos exhibidos en nuestro estu- dio sobre el Templo Masónico-Satáni- co de Padergnone?

¿Y que producirá en el futuro cercano esta negra atmósfera de opresión, que se está volviendo cada día más y más pesada?

La “causa de beatificación” de Juan Pablo II

En noviembre de 2009, apenas días después de su regreso a Roma, luego de la visita hecha a Brescia, Benedic- to XVI anunció la continuación de la “causa de beatificación” de Juan Pablo II.

A principios de febrero de 2010, el Padre Villa decidió combinar los veinte artículos sobre Juan Pablo II ya publicados en “Chiesa viva” du- rante los años pasados, en un solo ar- chivo PDF y enviarlo a miles de per- sonas vía e-mail, las que incluyen: Santa Sede, Cardenales, Conferencias Episcopales, Institutos Religiosos, Cuerpo Diplomático acreditado en la Santa Sede, Universidades Católicas e institutos de formación católica, Obis- pos, Diócesis, Embajadas, Consula- dos, Senadores, Diputados, Consejos Regionales, los medios, universida- des, bibliotecas, vendedores de libros, laicos, etc.

Más tarde, la prensa italiana comenzó a informar noticias sobre algunas difi- cultades que habían emergido en la “causa de beatificación” de Juan Pablo II, y luego de varios meses, ca- yó el silencio sobre ese tema.

Pero el Padre Villa ya había sido acti- vado para producir una Edición Es-

pecial de “Chiesa viva” sobre Juan Pablo II. Esa iba a ser una obra com- pleta, accesible para el público gene- ral, mostrando todos los lados oscuros de ese preocupante Papa “viajero”, quien pasó mucho de su Pontificado persiguiendo el espejismo de unir to- das la religiones en Una religión mundial.

Pero el objetivo de Una Religión Mundial es el fin supremo que los jefes de la Francmasonería mundial están tratando de realizar, en sus sueños de dominación mundial glo- bal. Pero, como para cumplir eso, tienen que eliminar a Jesucristo co- mo el único Salvador y Redentor de la humanidad, ellos tienen que igno- rar y pisotear la Verdad, ellos tienen que reinterpretar la Primacía de Pe- dro, ellos tienen que corromper la Vir- tud Católica, ellos tienen que distorsio- nar la Moral Católica, ellos tienen que formar una nueva Autoridad Católica para ponerla al servicio, y someterla, al poder del Anticristo.

Pero Lucifer ha perdido el poder ab- soluto que tenía sobre la humanidad con el Sacrificio de Cristo en la Cruz, que el mismo provocó con el DEICIDIO.

¡Su furia infernal entonces está com- pletamente dirigida y enfocada sobre ese Acto de Redención de Jesús y su “renovación incruenta” en el Santo Sacrificio de la Misa Católica!

Hay, sin embargo, una solución radi- cal para resolver ese problema: negar la Divinidad de Jesucristo. Esa ho- rrible blasfemia elimina el Sacrificio de Cristo en la Cruz en su raíz y abre la puerta a todas las “novedades” y a cualquier “aggiornamento”, que son esenciales para “eclipsar” la Iglesia de Cristo y crear una “Nueva Iglesia”

¡que devenga en la “Prostituta de Babilonia”!

Entonces, el Sacrificio ofrecido por Jesucristo en la Cruz al Padre, a través del ministerio sacerdotal,

que ofrece la redención y salvación de las almas, podrá convertirse en la renovación de Deicidio por medio del ministerio sacerdotal masónico ofrecido a otro “dios padre”: Luci- fer, quien, presentándose como el Padre del Templo de la Paz Univer- sal entre los hombres, nos ofrece su “redención gnóstica” y, con un en- gaño diabólico, distraer nuestro ob- jetivo de la salvación de las almas, con la falsedad de una paz universal entre los hombres.

Pero ese “dios padre” no es ningún otro que el “dios” de la Francmasone- ría y su nombre es Baphomet, el cual escrito y luego leído de derecha a iz- quierda se convierte en TEMpli, Om- nium, Hominum Pacis, ABbas (el Pa- dre del Templo de la paz universal en- tre los hombres) = BA P H O MET.

Pero ese es exactamente el tema cen- tral del Templo Satánico de Padergno- ne en la Diócesis de Brescia donde, después de haberse alabado al Dios Pan y a la doctrina Gnóstica, cual es la negación de la Divinidad de Jesu- cristo, el Caballero de los Roscru- ces, sobre el altar, no renueva el Sa- crificio de Cristo en la Cruz, sino en su lugar ¡renueva el DEICIDIO!

Nosotros hemos escrito también que

«Ningún Caballero de los Rosacru- ces en el mundo pudo nunca aspirar a ganar la gloria como Paulo VI con la dedicación del Templo Satánico de Padergnone».

Sin embargo, está sobre la “Lápida de Consagración” de ese Templo Satánico, en la parte superior, la me- dalla episcopal de Mons. Giulio San- guineti, y también las medallas ponti- ficales de Juan Pablo II y de Bene- dicto XVI. ¿Por qué esas dos meda- llas?

En setiembre de 2010, se publicó bajo el título “Karol Wojtyla beato?..

¡nunca!”, la Edición Especial de

“Chiesa viva” Nº 430.

 

Esta es la tapa de una colección de 20 artículos sobre Juan Pablo II, publicados en la revista “Chiesa viva” en un archivo PDF, que llegó a

decenas de miles de personas alrededor del mundo, con las siguientes prioridades:

Santa Sede, Cardenales, Nuncios Papales, Conferencias Episcopales, Obispos, Institutos Religiosos de educación católica, Cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede, universidades, colegios e institutos de educación católica, Curias diocesanas italianas y extranjeras, parroquias, sacerdotes, diáconos, Senadores, Diputados, Embajadas, Consulados, Consejos provinciales y municipales, municipalidades, universidades, bibliotecas, radio, televisión, periódicos, revistas, diarios, asociaciones y grupos católicos, laicos, etc…

Es una Edición Especial de 96 pagi- nas y 217 fotografías que incluye: una breve biografía de Karol Wojty- la, sus viajes internacionales, sus ide- as, su filosofía, su teología, sus rela- ciones con la Francmasonería y el Co- munismo, sus “hechos” y “sus di- chos”, su “Doctrina Mariana”, sus po- siciones sobre la Primacía de Pedro y su “Teología del cuerpo”, con una se- rie de fotografías, para decir lo míni- mo, embarazosas. La tapa posterior muestra una fotografía a toda página, del Papa en llamas, tomada en su país de nacimiento, exactamente un año después de su muerte.

La difusión del archivo PDF de esa Edición Especial ha alcanzado a todos aquellos que ya han recibido el archi- vo PDF citado arriba, conteniendo los 20 artículos sobre Juan Pablo II. Durante cuatro meses cayó el silencio sobre la “causa de beatificación de Juan Pablo II.

El 6 de enero de 2011, el anuncio re- zaba: “Juan Pablo II Santo Ahora”. Los periódicos anunciaron la beatifi- cación del Papa Wojtyla en el 2011. En el periódico italiano il “Giorna- le”, el periodista vaticano Tornielli escribió: «Juan Pablo II será beatifica- do en el 2011, tal vez antes del vera- no. En semanas recientes, la consulta médica de la Congregación para las Causas de los Santos presentó un in- forme favorable sobre el milagro atri- buído por la intecesión del Papa Wojtyla – esto es – la cuaración de una monja francesa de su Parkinson – y la documentación también pasó el exa- men a fondo de los teólogos. Antes que el documento llegue al escritorio de Benedicto XVI, la única cosa fal- tante ahora es la luz verde de los Car- denales y Obispos miembros de la Congregación, quienes recién han re- cibido el dossier sobre el milagro. Ellos ser reunirán para considerar co- lectivamente y para emitir su voto a mediados de enero».

El “Times” dice: «Benedicto XVI lo ha llamado “Juan Pablo el Grande”. El es “solo el cuarto papa en la his- toria en tener ese honor”. La beatifi- cación sería hecha en tiempo record, ya que el Papa Benedicto XVI había aprobado la exención para comenzar inmediatamente el proceso de canoni- zación, sin esperar los cinco años pre- vistos desde la muerte».

El 14 de enero de 2011, el Vaticano anunció oficialmente: «Juan Pablo II será beatificado el 1º de mayo».

Durante años, “los vientos de sospe- cha” fueron difundiendo la idea que “la mente” de Juan Pablo II, duran- te su Pontificado, fue el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, [Ratzinger].

En abril de 2005, cuando murió Juan Pablo II y fue elegido Papa Benedic- to XVI, ¡muchos se preguntaron si el Cardenal Joseph Ratzinger no se habría sucedido a si mismo!

 

La Edición Especial de “Chiesa viva” 430, contra la beatificación de Juan Pablo II,

fue publicada en setiembre de 2010 y llegó a decenas de miles de personas, igual que la distribución hecha del archivo PDF anterior sobre los 20 artículos sobre ese Papa.

En la actualidad, hay ediciones en idiomas: italiano, francés, inglés, portugués y español. Ese es un trabajo completo y accesible para el público en general, mostrando todas las facetas oscuras e inquietantes de este Papa “itinerante”, quien pasó mucho de su Pontificado persi-

guiendo el espejismo de reunir todas las religiones en una sola Religión Mundial, bajo la dirección de la Francmasonería, ¡para alcanzar el Gobierno Mundial del Anticristo!

La última batalla de Don Luigi Villa

Luego de haber publicado el Número Especial de “Chiesa viva” sobre el Templo satánico de Padergnone (Brescia), en octubre del 2009, Don Luigi Villa me sugirió indagar sobre las razones de la presencia de una me- dalla pontifical de Benedicto XVI, en la lápida de consagración de este templo.

Meses más tarde, le presenté a consi- deración un estudio sobre la Mitra de la coronación de Benedicto XVI, evi- denciando el hecho de que ésta conte- nía gran parte de la simbología gnósti- co-satánica impresa en el templo de Padergnone. Don Villa, entonces, de- cidió no publicar el estudio completo, sino solamente dos páginas con las fo-

ta”, aparecieron, así, dos páginas con una docena de fotografías cuyas di- dascalias evidenciaban la representa- ción del Dios-Pan, en la parte central de la Mitra, las simbologías que re- presentan a Lucifer trinitario, la cancelación del Sacrificio de Cristo en la Cruz de la faz de la tierra y otros significados masónicos.

En la parte inferior de la segunda pá- gina, además, habían dos imágenes de Nuestra Señora de Fátima entre las cuales, con grandes letras, se destaca- ba la frase más inquietante del Tercer Secreto de Fátima: «Satanás efecti- vamente logrará introducirse hasta la cima de la Iglesia».

La Mitra de la coronación de Benedicto XVI, con la representación del Dios-Pan

en la parte cerntral de la Mitra.

tografías más significativas y con bre- ves didascalias.

En el número 427 de “Chiesa viva” de mayo del 2010, en “Documenta Fac-

Durante ese período, Don Villa, que estaba preparando la edición especial sobre Karol Wojtyla, publicada luego

La blasfema y satánica Triple Trinidad masónica, “oculta” entre los símbolos de la tumba de la madre de Pablo VI, y cuyo autor fue el mismo Mons. Montini,

representa la “Redención gnóstica” del Hombre-Dios de la Masonería.

en septiembre de 2010, me pidió pu- blicar el estudio sobre la Cruz satáni- ca de Dozulé y me encareció conti- nuar las investigaciones sobre la sim- bología de las insignias litúrgicas de Benedicto XVI, mientras él se dedi- caba a una nueva edición especial so- bre Pablo VI.

Estos trabajos concretos y enfocados en los últimos Pontífices daban pro- piamente la impresión de un plan de batalla; Don Villa sabía que tenía sin embargo poco tiempo a disposición, pero sabía también que tenía el deber de llevar a término su mandato papal no solo con denuncias justificadas, si- no también con un evento conclusivo y determinante.

Como complemento del capítulo que estaba escribiendo: “Pablo VI ma- són” de la nueva edición especial, el

Padre me pidió recopilar todo el ma- terial ya publicado en el pasado sobre el tema, para enriquecer este capítulo con fotografías e imágenes.

Fue justamente en esta ocasión que, un día, observando el conjunto de los símbolos masónicos que aparecían en la tumba de la madre de Pablo VI, por primera vez, me di cuenta de la posi- bilidad de que estas pudiesen escon- der algo tremendo.

Empecé a dibujar círculos, rectas, ejes, medir ángulos, conectar las in- tersecciones, asociar las figuras y, fi- nalmente, apareció la representación de la Estrella de 5 puntas inscripta en la Estrella de 6 puntas, que sim- bolizaba la redención gnóstica es de- cir la blasfema y satánica Triple Tri- nidad masónica. ¿Quién era el autor de estos diseños y simbologías?

Se lo pregunté al Padre que me res- pondió: «El autor de ese conjunto de símbolos fue Mons. Juan Bautista Montini. Esta información la he ob- tenido directamente del card. Otta- viani y del card. Palazzini».

«Pero Padre – insistí yo – sólo los he- breos cabalistas conocen el significa- do de esta representación que encierra el secreto de la Tercera Trinidad ma- sónica, y que simboliza las tres bes- tias del Anticristo del Apocalipsis de San Juan. Y ¿cómo hizo Montini para conocerla? Y si la conocía, el signifi- cado puede ser solo uno: él había si- do predestinado a cubrir la única posición posible para una autoridad religiosa en aquella blasfema Tercera Trinidad: la Bestia venida de la tie- rra que lleva cuernos como de un cordero pero que habla la misma lengua del dragón».

Llegados a ese punto, pronunciando lentamente las palabras, dije: «Padre, la Bestia venida de la tierra, en la Masonería, tiene también otros cua- tro nombres, ¡entre los cuales está el de “Jefe de los Illuminati de Ba- viera”! ¿Entonces Pablo VI era el Jefe supremo de la satánica Orden de los Illuminati de Baviera?».

Don Villa, lentamente, inclinó la ca- beza y no la levantó más. Parecía aba- tido, oprimido por todo el peso de es- ta horrible realidad. Era la primera vez que lo veía comportarse de este modo. Salí en silencio de su estudio con la profunda sensación de que des- de hace largo tiempo el Padre estaba al corriente de este hecho terrible.

En un encuentro posterior, al término de nuestro coloquio, Don Villa me in- dicó una pila de carpetas sobre su es- critorio, diciendo: «Estos son los tex- tos del Número Especial de “Chiesa viva” sobre Pablo VI. El título es: “Pablo VI, el Papa que cambió la Iglesia”». Estábamos en los primeros días de mayo del 2011, y este Núme- ro Especial debía ser publicado para el mes de septiembre.

«Bien – respondí – tendré que com- pletar el trabajo de compaginación en junio, así tendré tiempo para terminar un Número Especial sobre Benedicto XVI».

El Padre permaneció silencioso. Era la primera vez que lo ponía al corrien- te del estado avanzado de los estudios que estaba haciendo sobre Benedicto XVI y que él mismo me había comi- sionado.

En el período siguiente, mientras tra- bajaba en la compaginación de la edi- ción especial sobre Pablo VI, en cada encuentro con el Padre, me explayaba sobre los detalles de los descubri- mientos realizados acerca de los símbolos que recubrían las insignias litúrgicas de Benedicto XVI, susci- tando su interés y notando su satisfac- ción por los resultados obtenidos.

Hacia fines de junio, entregué al Pa- dre la compaginación de la edición es- pecial sobre Pablo VI y comencé en seguida el trabajo del número especial sobre la simbología gnóstico-satánica de las insignias litúrgicas de Benedic- to XVI.

 

El número especial de “Chiesa viva”. 441, de septiembre de 2011. Esta publicación de 96 páginas contiene los siguientes capítulos:

Presentación, Pablo VI, el Papa que cambió la Iglesia, Pablo VI Mason, Su homosexualidad, su pontificado, sus “dichos” y “hechos”, Conclusión.

Esta edición especial de “Chiesa viva” es una síntesis

de todos los trabajos publicados anteriormente sobre el tema, Pablo VI y, como tal,tiene un impacto devastador sobre este Papa que

traicionó a Cristo, la Iglesia y la historia.

San Pedro con las Llaves del Reino de los Cielos.

Terminado el trabajo sobre Pablo VI, el Padre comenzó a preparar una nue- va edición especial: la de Benedicto

XVI. En las semanas siguientes, fui a menudo a visitar al Padre, teniéndolo siempre informado y actualizado acer- ca del desarrollo de mi trabajo.

Le hablé de la Mitra de la “corona- ción” y del hecho de que la casi tota- lidad de los símbolos gnóstico-masó- nicos, representados, coincidían con los impresos en el Templo Satánico de Padergnone; fue él quien me su- girió poner en evidencia estas coinci- dencias, las correspondencia entre ca- da símbolo, de modo que esta particu- laridad estuviese repetidamente subra- yada. Posteriormente, le hablé de otra Mitra satánica, donde también en es- ta se destacaba la Triple Trinidad masónica y muchos otros símbolos masónico-satánicos.

Luego, llegó el turno del nuevo Palio de Benedicto XVI; un palio lleno y literalmente recubierto de símbolos gnóstico-masónicos en los cuales in- cluso cada medida tenía un significa- do satánico. Don Villa seguía con in- terés cada descubrimiento mío, escu- chaba atentamente las disquisiciones y explicaciones sobre estos temas, y apreciaba el ritmo acuciante de estos descubrimientos cuya mole crecía de día en día.

Benedicto XVI.

Luego de las mitras y el nuevo palio, fue el turno del Escudo de armas pa- pal de Benedicto XVI que reveló una realidad horrible y desconcertante: re- presentaba, en sus mínimos detalles, el Emblema heráldico del 30° grado, el grado más satánico de los 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En aquel mismo período, entramos en posesión de los documentos acerca de la doble Misa Negra, celebrada al mismo tiempo en Roma y en Charles- ton (USA), el 29 de junio de 1963, para entronizar a Satanás en la Ca- pilla Paulina y, en poco tiempo, todo estuvo listo para documentar también este increíble evento.

En el entretiempo, la edición especial “Pablo VI, el Papa que cambió la Iglesia” fue entregada a la imprenta y luego distribuida, antes de fines de agosto.

El 8 de septiembre de 2011, el sema- nal diocesano bresciano La Voce del Popolo, el Giornale di Brescia, Bresciaoggi, y Avvenire publicaban un artículo sobre la fuerte interven- ción del obispo de Brescia, mons. Lu- ciano Monari contra el nonagenario

 

Mons. Luciano Monari, Obispo de Brescia.

sacerdote Luigi Villa. Sólo La Voce del Popolo publicó el texto completo. La intervención, fue además difundi- da por la Radio y la Televisión local. “Chiesa viva”, en el número de no- viembre, publicaba el texto íntegro de la carta de mons. Monari seguida de una respuesta de 14 páginas de la

cual presentamos la parte introducto- ria:

«Al término de la lectura de esta in- tervención de mons. Monari, uno se queda con la sensación de “va- cío”. Toda la intervención es una obra maestra en el arte de la di- famación y en el uso de toda clase de artimañas para arrojar sobre el “difamado” calumnias e insinua- ciones, con la astucia de proporcio- nar una excusa, o una razón implí- cita, para no tener que cargar con las consecuencias de entrar a fondo en los argumentos sostenidos y do- cumentados por don Luigi Villa, en sus escritos.

Si se piensa que un juicio serio y honesto nace a partir de específicos conocimientos y que el conoci- miento deriva de los “hechos”, la eliminación de los “hechos” crea un “vacío” que puede ser, sin em- bargo, sabiamente colmado con frases de efecto; juicios fuertes, para compensar su “ligereza”; ex- presiones emotivas, para impresio- nar al lector; citas descontextuali- zadas, con ninguna relación con el sujeto; punzantes ironías, para provocar heridas sin riesgos; decla- raciones tan “libres” como para estar fuera de contexto. Y todo ello con el objetivo de lanzar sobre el Autor de los escritos incriminados una tal mole de calumnias e insi- nuaciones, tal vez, para hacer de- sistir a quien osase pedir explica- ciones o emprender una defensa de la víctima. Y sobre todo carga el peso sordo de una Autoridad que, impotente para confrontar al ad- versario en el plano histórico, te- ológico y de los “hechos”, no pue- de más que recurrir a provisiones que no alcanzan a ocultar el flanco débil de un total desprecio por una búsqueda seria de la verdad.

 

Don Luigi Villa

al tiempo de su “última batalla”.

En un encuentro sucesivo, encontré a Don Villa serio y preocupado. Me di- jo: «Si publicásemos su número espe- cial sobre Benedicto XVI en octubre, con todos los estudios que Ud. ha he-

 

Luego de la publicación de la edición especial sobre Pablo VI, nos concen- tramos en los trabajos referidos a Be- nedicto XVI. No oculté ciertamente mi dedicación, mi entusiasmo y la ra- pidez con la cual buscaba completar este trabajo, pero el Padre comenzó a frenar mis intentos de arribar a una rá- pida conclusión, intentando hacerme comprender que equivocaba los tiem- pos.

No era la primera vez que recibía es- tas duchas de agua fría, con miras a escoger el modo y esperar el momen- to más oportuno, pero esta vez, en lu- gar de demorar, intensifiqué mis es- fuerzos y declaré que el número espe- cial podía estar listo para la publica- ción incluso para el siguiente mes de octubre de 2011.

Tapa de “Chiesa viva” n. 444, diciembre de 2011, conteniendo el artículo: “¡Navidad!

¿Navidad?” con el cual Don Luigi Villa iniciaba su “última batalla”.

cho hasta ahora y de los cuales me ha hablado detalladamente, esto podría dañar a nuestro Instituto». Luego, me- explicó cómo podría ocurrir y las con- secuencias que se podrían derivar.

Pero yo respondí en seguida: «Enton- ces, podemos hacer así: ¡publicaré a mi nombre un “Número Único” y no con el del Instituto!». Volví a casa y preparé el “Número Único”.

En el encuentro sucesivo, noté inme- diatamente que el Padre estaba sereno y bien dispuesto. Dejó que me sentara y, sin preámbulos, comenzó un discur- so que no podré olvidar jamás.

Dijo: «Ud. se equivoca en publicar su “Número Único” sobre Benedicto XVI con todos los argumentos que me ha detallado en estos últimos me- ses. Ud. quiere usar el ariete contra Roma, pero se equivoca, porque Ro- ma toma el ariete, lo da vuelta hacia quien lo usa y lo aniquila. Yo conozco a Roma y sé cómo hacer. Tenga, sin embargo, presente que “nuestra vic- toria” no es “nuestra”, porque ven-

 

Tapa de “Chiesa viva” n. 445, febrero de 2012, conteniendo el artículo de Don Villa: “La repetición del escándalo de Asís”.

cemos sólo cuando vence “Roma”; la “Roma caput mundi”, ¡la “Roma que ha proclamado la divinidad de Cristo”! ¡Ésa es nuestra Victoria!».

Yo escuchaba en silencio y estaba fe- liz de escuchar aquellas palabras. Es- taba feliz de conocer finalmente su “plan”, el “plan de su última bata- lla”, porque entrambos sabíamos que no tendríamos tiempo para combatir otra.

El Padre continuó: «Yo conozco a Ro- ma y con Roma se debe dar un paso a la vez. No se echa abajo un Papa con estudios sobre las simbologías satánicas de sus insignias litúrgicas. Sólo se lo puede hacer con la Teolo- gía. Y también con el auxilio de esos estudios».

Luego agregó: «Escúcheme bien: yo iniciaré el mes de diciembre con un artículo sobre Benedicto XVI de- nunciando el hecho de que él no cree en la divinidad de Cristo. Será un artículo sin un título vistoso y se les escapará a muchos, pero no a quien está dirigido.

Después, esperaré algunos meses, pa- ra dar tiempo a una respuesta. Si ésta no llega, entonces, haré un segundo artículo sobre el mismo tema. En el entretiempo, comenzaremos a publi- car, uno por vez, sus estudios acerca de la simbología de las insignias litúr- gicas de Benedicto XVI. De esta ma- nera, no podrán golpearnos, sino de- berán retroceder, en silencio. Luego, publicaré otros artículos, siempre rela- tivos al mismo argumento, junto a los estudios de los símbolos satánicos. Ellos deberán todavía replegarse, siempre callando. Nosotros continua- remos publicando artículos con sus estudios sobre el nuevo Palio satánico y sobre la doble misa negra. Y ellos deberán aún seguir siempre sin reac- ción, sin podernos atacar, sin poder hacer nada.

Finalmente, publicaremos el estudio sobre el Escudo de armas de Bene- dicto XVI y, en este punto, ¡no po- drán más y cometerán un error! Nosotros, entonces, nos dirigiremos a las Autoridades de la Iglesia que deberán tomar una decisión.

En este punto, saldremos con una edición especial de manera que el Papa ¡sea obligado a marcharse!». Jamás había escuchado semejante plan de batalla pero, sinceramente, me era difícil creer que pudiera realizarse. Finalmente, Don Villa me dijo: «Doc- tor Franco, le aseguro que, dentro de un año, Ud. publicará todos los estu- dios que ha realizado sobre la simbo- logía satánica de las insignias litúrgi- cas de Benedicto XVI. Dejemos libre sólo el mes de junio, porque lo quiero dedicar al Sacerdocio».

Y así, el mes de diciembre de 2011, apareció el artículo con el título: “¡Navidad! ¿Navidad?”, en el cual- Don Villa denunciaba el hecho de que Benedicto XVI no cree en la di- vinidad de Cristo. Era un artículo documentado que citaba las frases de dos libros escritos por el card. Jo- seph Ratzinger.

Transcurridos los meses de diciembre y enero, en el mes de febrero, Don Vi- lla publicó el artículo “La repetición del escándalo de Asís” en el cual, usando las palabras de Pío XI, atacó a los autores de los Congresos ecu- ménicos que “invitan promiscua- mente a todos, incluso a aquéllos que miserablemente apostataron de Cristo o que con pertinacia niegan la divinidad de Cristo y de su mi- sión”, agregando: y que “promueven el programa mundial del hebraísmo masónico de demoler la Iglesia de Cristo para sustituirla por la Iglesia Universal del Hombre, simple ins- trumento humano de poder al servi- cio del poder político mundial”.

El mismo número, reportaba el artícu- lo: “La Mitra satánica de Benedicto XVI” que detallaba los significados gnóstico-masónico-satánicos que, lite- ralmente, recubrían la Mitra en cada una de sus partes. Aparecían el Dios- Pan, Lucifer trinitario, la cancela- ción del Sacrificio de Cristo en la Cruz, la declaración de odio a Dios,

 

La primera página del artículo sobre la primera Mitra, aparecido

en “Chiesa viva” n. 446, febrero de 2012

la redención gnóstica de la blasfema y satánica Triple Trinidad masóni- ca, la iglesia de Lucifer, y muchos otros símbolos y significados masóni- cos. A la publicación del número de febrero ¡siguió el silencio!

El 14 de febrero de 2012, el Padre fue internado en el hospital, pero el mate- rial para publicar en los meses sucesi- vos estaba ya casi listo y, por lo tanto, el plan de batalla proseguía sin retra- sos o desviaciones.

En el mes de marzo, “Chiesa viva” publicó el artículo “Otra Mitra satá- nica de Benedicto XVI”, cuyo conte- nido simbólico era casi idéntico al de la mitra de la “coronación”. Lo que se destacaba con imponencia era la blas- fema y satánica Triple Trinidad ma- sónica, situada a ambos lados de la mitra con 11 perlas de grandes dimen-

siones, y 4 enormes Estrellas de 6 puntas con el Punto central que re- presentan el alma judaica del Hom- bre-Dios de la Masonería.

También a la publicación de este nú- mero, como sucedió con el preceden- te, siguió… ¡el silencio!

 

La primera página del artículo sobre la segunda Mitra, aparecido

en “Chiesa viva” n. 447, marzo de 2012.

En el mes de abril, llegó el momento del segundo artículo del Padre Villa, que llevaba por título: “Mi segunda carta a Benedicto XVI”, en la cual denunciaba el hecho de que el card. Ratzinger y Benedicto XVI no se habían retractado jamás de aque- llos “pasos” que niegan la divinidad de Cristo y se preguntaba: “Benedic- to XVI ¿es realmente culpable de trabajar para anular la Ssma. Tri- nidad, desconociendo a la Segunda Persona que se ha encarnado para darnos la Revelación y murió en la cruz para salvarnos?”.

Luego, el artículo seguía con una lista de las aperturas y las asociaciones de Benedicto XVI con aquellos que no creen en la divinidad de Cristo, ter- minando con las palabras: «He aquí el verdadero rostro de Asís querido por Benedicto XVI: un retorno al paganismo, una destrucción de la Iglesia de Jesucristo, y por lo tanto una injuria a Dios, una negación de la universal necesidad de la Reden- ción, una falta de justicia y de cari- dad hacia los infieles, un peligro y un escándalo para los católicos, una traición a la misión de la Iglesia».

 

La primera página del primer artículo sobre el nuevo Palio, aparecido

en “Chiesa viva” n. 448, abril de 2012.

El número contenía también el artícu- lo: “El nuevo Palio satánico de Be- nedicto XVI”, un Palio que, con sím- bolos ocultos, glorifica al Hombre- Dios, Lucifer y la satánica Triple Trinidad masónica.

Un Palio que, en su principal signifi- cado oculto, sustituye la salvación de- las almas con el cruel engaño de una falsa paz que, muy pronto, en cam- bio, mostrará su verdadero rostro y

¡estallará en la fase cruenta de una guerra mundial.

Don Villa fue dado de alta del hospi- tal el 16 de abril, por lo tanto debido a su prolongada ausencia, el número de mayo carecía de la editorial del Director, pero daba cuenta del segun- do artículo sobre el Palio: “Las me- didas satánicas del nuevo Palio de Benedicto XVI” donde, con el auxi- lio de muchas fotografías, se demos- traba que todas las medidas del Palio tenían significados cabalístico-satáni- cos. Estaban simbolizados: el Anti- cristo, Lucifer, Lucifer trinitario, el odio a Dios, la declaración de Gue- rra a Dios y a su Iglesia, la sustitu- ción de la Redención de Cristo con la redención gnóstico-satánica de Lucifer y la eliminación del Sacrifi- cio de Cristo en la Cruz. El artículo terminaba con un breve texto con tí- tulo-pregunta: “¿Vicario de Cristo o de Lucifer?”.

“Chiesa viva” de junio festejaba el 70° aniversario de la Ordenación de Don Luigi Villa y todo el número es- taba dedicado al Sacerdocio.

Al final, sin embargo, aparecía al artí- culo “Sobre el Limbo”, en el cual el Padre denunciaba al card. Ratzin- ger por haber aprobado, en el 2001, la cancelación del “Limbo” en la teo- logía, agitando sólo una piadosa “es- peranza” de que los niños muertos sin el Bautismo puedan ser salvos.

«Con este gesto – escribía Don Villa Benedicto XVI hace saber que Él ha abrazado la doctrina “católica” de- la salvación universal (…) Pero ésta es una opinión que ofende la Sagra- da Escritura, la Sagrada Tradición y la unánime opinión de los Padres de la Iglesia a partir de los cuales se origina el dogma católico».

 

La primera página del segundo artículo sobre el nuevo Palio, aparecido

en “Chiesa viva” n. 449, mayo de 2012.

La edición de julio-agosto de “Chiesa viva” contenía el artículo de Don Vi- lla: “Un Cardenal sin fe en la Con- gregación para la Fe” que retomaba la cuestión de la negación de la divi- nidad de Cristo por parte de Bene- dicto XVI, y que se preguntaba: “¿Quién es, en realidad, Jesucristo pa- ra Ratzinger? Y, citando el libro de Ratzinger: “Introducción al Cristia- nismo”, respondía: es «aquel hom- bre en el que sale a la luz la nota de- finitiva de la esencia humana, y que precisamente por esto es al mismo tiempo Dios mismo».

En el número aparecía también un lar- go artículo con el título: “Satanás en- tronizado en el Vaticano”, que ofre- cía una síntesis del evento de la doble misa negra, celebrada contemporáne- amente en Roma y en Charleston (USA) para entronizar a Satanás en

 

 Tapa de “Chiesa viva” n. 451, julio-agosto de 2012.

La página 10 de “Chiesa viva” n. 451 de julio-agosto de 2012

que introduce el artículo: “Satanás entronizado en el Vaticano”

Este artículo presenta una síntesis de la doble misa negra, celebrada contemporáneamente en Roma y en Charleston (USA), el 29 de junio de 1963, ocho días después de la elección de Pablo VI, para entronizar a Satanás en la Capilla Paulina, el centro de la Cristiandad.

El texto da cuenta del terrible juramento, hecho por los Prelados presentes en la misa negra de Roma: “profanar intencional y deliberadamente el Sacramento del Orden Sagrado”, “entregar el Alma en manos del “omnipotente Lucifer”, “dedicar la vida a erigir la Iglesia Universal del Hombre y hacer su voluntad”.

 

la Capilla Paulina. El hecho sucedió el 29 de junio de 1963, ocho días des- puésde la elección de Pablo VI; una elección obtenida con la amenaza de una persecución mundial hacia los ca- tólicos, hecha por los miembros de la Alta Masonería hebraica de la B’- nai B’rith, que habían reaccionado así ante la noticia de la elección como Papa del card. Giuseppe Siri, luego obligado a dimitir.

El artículo reportaba también el jura- mento hecho al término de la misa negra, por los Presentes, Prelados in- cluidos, de vender el alma a Lucifer y de dedicar sus vidas a erigir la Iglesia Universal del Hombre.

El artículo sobre la doble misa negra involucraba a Pablo VI, no sólo por- que este evento tuvo lugar ocho días despuésde su elección al Pontificado, sino por que el contenido del jura- mento hecho en esta misa negra

¡coincidía exactamente con el programa de los 15 años del Pontifica- do de Pablo VI!

Don Villa conocía bien las reacciones del Vaticano a sus ataques. No pu- diendo entrar en el mérito de los he- chos y de las acusaciones puntuali- zadas, quedaba siempre y sólo la es- trategia de dar pie a todo el peso sor- do de la Autoridad como contrapeso a las denuncias que no podían ser leal- mente afrontadas, combatidas y ven- cidas. ¡Cuántas veces, a las denuncias del Padre, siguieron no los merecidos castigos o remociones, sino, al contra- rio, sólo promociones y premios!

Y después de este artículo sobre la doble misa negra que sacudía hasta sus fundamentos el Pontificado de Pablo VI, ¿qué podía esperar Don Vi- lla, como reacción del Vaticano, sino un “premio” asignado a Pablo VI?

¿Era quizá este “premio” al cual se re- fería cuando, en su “plan de batalla”, me dijo: «… en este punto, no resistirán más y cometerán un error»?

Todo estaba listo para la edición de “Chiesa viva” del mes de septiembre: una edición especial de 32 páginas so- bre el Escudo Pontifical de Benedic- to XVI con el título: “El Anticristo en la Iglesia de Cristo”.

Faltaba todavía una semana para en- tregar la Revista a la tipografía, cuan- do, durante algunas de mis visitas al Padre, noté una velada preocupación en el afrontar el tema de este número especial. Con un breve sondeo, descu- brí que lo que lo turbaba era el título de esta nueva publicación, temiendo fuera demasiado fuerte.

Entonces, fui a ver a Don Villa y le dije: «Padre, Ud. sabe que a esta Edición Especial le he dado un título que corresponde a su contenido, pero la responsabilidad de lo que publicamos en “Chiesa viva” es suya. Además, Ud. sabe que yo he prometido obede- cerle siempre, aún en el caso de que no estuviera de acuerdo con Ud., porque es Ud. el Director. Por lo tanto, si entiende que el título: “El Anticristo

en la Iglesia de Cristo” no es adecua- do, porque existe uno mejor o porque puede representar una amenaza para el Instituto, Le pido que decida Ud. qué título dar a esta edición especial».

Volví después de un par de días, entré en el estudio del Padre y, en cierto momento, recordando la cuestión del título, le pregunté: «Padre, ¿ha pensa- do ya el título para la edición espe- cial?».

Me miró alzando los brazos y agitán- dolos y luego me respondió: «Ha su- cedido algo extraño… estaba buscan- do un fascículo, en este cajón de mi escritorio respondió el Padre – cuando, de pronto, me encontré con una hoja entre las manos. Contenía una frase de Santo Tomás de Aqui- no, el filósofo de la prudencia».

«¿Y qué decía esa frase?».

Esperó un momento y luego, con én- fasis, dijo: «¡La demasiada pruden- cia lleva a la ruina!» y, sin dejarme reaccionar, me miró fijamente y, con voz firme, me dijo: «¡Deja el título así como está! ¡Está bien así!».

Sorprendido con esas palabras y con la intención de mitigar la dureza del título, respondí en seguida: «¿Y si pu- siéramos un signo de pregunta fi- nal?». «¡Sí, está bien así!».

Entonces, miré al Padre sonriendo. Sabíamos entrambos que la decisión tomada no había sido “nuestra”, y yo estaba plenamente convencido de que tal respuesta el Padre la había “solici- tado”, como era habitual hacer cuan- do debía tomar decisiones sobre cues- tiones importantes.

Luego, vi al Padre levantar los ojos al cielo y, luego de haberme mirado, lo escuché pronunciar estas palabras con voz grave: «¡El tiempo de la pru- dencia ha terminado!».

«Padre – respondí en seguida – ¿Ud. está diciendo que ahora se puede dis- parar con los cañones “a quemarro- pa”?».

Y él: «¡Sí, el tiempo de la prudencia ha terminado!».

 

Tapa de la Edición Especial de “Chiesa viva” n. 452, septiembre de 2012, con el título “¿El Anticristo en la Iglesia de Cristo?”.

El Escudo de Benedicto XVI es una obra cabalístico-masónica de una perfección diabólica para representar, de modo oculto, lo que hay de

más profundamente satánico en la doctrina de los Hebreos cabalistas, es decir,

la fase de la masónica Guerra y Conquista de la Iglesia de Cristo, dirigida por las tres Bestias del Anticristo y alimentada por el Culto a Lucifer,

por la práctica del asesinato y la declaración de odio y de guerra a Dios.

Y así la edición especial de septiem- bre del 2012 salió con el título: “¿El Anticristo en la Iglesia de Cristo?”. El contenido de este número era per- turbador y desconcertante.

El Escudo de armas de Benedicto XVI tiene fundamentalmente dos sig- nificados: representa el Emblema heráldico del 30° grado de la Maso- nería de Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el grado más satánico de los 33 grados, y simboliza el Anti- cristo, formado por las tres bestias del Apocalipsis: Lucifer, la Bestia venida del mar y la Bestia venida de la tierra. El ritual del 30° grado prevé la ado- ración de Luciferen la apariencia del Baphomet, el homicidio ritual, el pi- sotear la Tiara papal, la declaración de odio a Dios y la declaración de guerra a Dios.

Las tres bestias del Anticristo están representadas por la Conchilla-Bap- homet, por la Cabeza de Moro y por el Oso-jabalí, el cual simboliza la ci- ma de la Iglesia que, poniendo su po- der espiritual al servicio del temporal, se prostituye, y trabaja con Lucifer para realizar el satánico plan de un Gobierno mundial erigido contra Dios y contra el hombre.

Después del artículo de la doble misa negra y del Escudo papal, los dos Pontífices Pablo VI y Benedicto XVI fueron definitivamente desen- mascarados: cada uno de ellos, aun- que en forma oculta, se presentaba a los ojos de quienes “podían ver y comprender” como: Patriarca de la Masonería, Patriarca del Mundo, Supremo Pontífice de la Masonería Universal, Cabeza Suprema de la Orden de los Illuminati de Baviera.

Don Villa tenía pocas dudas acerca de la reacción vaticana a tan poderoso doble ataque, tan cercanos en el tiempo uno de otro: ¡usarían la habi- tual táctica de poner el peso de toda la Autoridad para premiar a quien jamás

habían logrado defender y que menos aún lo habrían podido hacer ahora!

Y así, fue el repentino anuncio de Benedicto XVI de beatificar a Pablo VI rápidamente, cambiando todas las reglas preexistentes sobre las normas de los procesos de beatificación. A principios de octubre, el Papa habría pedido el parecer definitivo a los Car- denales responsables de la beatifica- ción.

No se maravilló el Padre Villa de esta decisión y lo demostró la rapidez de su reacción. El día después de cono- cer esta repentina decisión de Bene- dicto XVI, me dijo: «Ahora, escribi- ré una Carta a los Cardenales».

La “Carta” preveía un texto inicial y un alegato. Coordinamos el trabajo y, en breve tiempo, quedó listo el docu- mento que debía ser traducido en di- versas lenguas y enviado, principal- mente, a gran parte del Clero, en todo el mundo.

La “Carta a los Cardenales” fue en- viada a los Cardenales a inicios de oc- tubre y, en seguida después, comenzó el trabajo de traducción a las 4 len- guas más difundidas: inglés, español, francés y portugués.

Fue un trabajo frenético y acelerado, pero Don Villa, luego de haber escrito el texto de la “Carta”, dedicó todo su tiempo a completar la edición espe- cial sobre Benedicto XVI, entregada a fines de septiembre y, en seguida después, preparó los textos de las “Chiesa viva” siguientes.

Don Villa parecía tener una clara vi- sión de los eventos que iban a suce- der, en el futuro inmediato, al interior de la Iglesia, y esto lo demuestra su Editorial del mes de octubre titulado: “Nueva Evangelización” en el cual escribió estas frases:

«Llegados a este punto, las palabras “Nueva evangelización”, (?) nos ha- cen recordar a quella Declaración que Joseph Ratzinger, hizo después del Vaticano II: “De la crisis hodierna, mañana emergerá una “nueva igle-

La página 19 de la Edición Especial de “Chiesa viva” n. 452, septiembre de 2102,

¿El Anticristo en la Iglesia de Cristo?”.

El Escudo de Benedicto XVI representa, en sus mínimos detalles, el 30° grado del Caballero Kadosch, el grado más satánico

de los 33 grados de la Masonería de Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En el ritual de este grado, el masón se arrodilla ante Lucifer, simbolizado por el Baphomet y le quema incienso perfumado,

luego, comete un homicidio ritual, pisote a la Tiara papal y, a cambio,

recibe una cruz patriarcal con tres brazos, grita su odio y su declaración de guerra a Dios.

Tapa de la “Carta a los Cardenales”, aparecida, en “Chiesa viva” n. 456,

enero de 2013, traducida en cinco lenguas y enviada a todo el mundo.

sia”, muy cambiada. Será pequeña y deberá comenzar desde el princi- pio. No será ya capaz de llenar mu- chos de sus edificios creados duran- te el período de su máximo esplen- dor. Contrariamente a lo que ha suce- dido hasta ahora, presentará una cua- lidad decididamente superior de una comunidad de voluntarios. Trans- formándose así en una pequeña co- munidad, requerirá mucho más de la iniciativa de los miembros individua- les, y admitirá ciertamente nuevas formas de ministerio, y hará crecer verdaderos cristianos que tengan vo- cación para la vida sacerdotal. El cui- dado normal de las almas estará confiado a pequeñas comunidades, en el ámbito de los grupos sociales afines.

Esto será logrado con gran esfuerzo. El proceso de cristalización y clarifi- cación requerirá mucho empeño, y el resultado será una ‘iglesia pobre’, de la gente simple.

Todo esto llevará tiempo, y el proceso será lento y doloroso”».

¿No es quizá, esta, la “Iglesia de los pobres” que predica Francisco “Obispo de Roma”?

¿Esta herejía ya condenada por los Papas, no es la Iglesia que pierde su naturaleza de “Institución”? ¿No es la Iglesia sin más lugares de culto y sacerdotes, sino formada sólo por pe- queñas comunidades de “volunta- rios”? ¿Y no es este el tipo de Iglesia que sueña la Masonería, para des- truir definitivamente la Iglesia de Cristo?

En el número de octubre aparecía también el artículo: “Una desconcer- tante actitud de Benedicto XVI”, en el cual había una fotografía del Papa que hacía el “signo de los cuernos” con ambas manos. En tres páginas, llenas de fotografías, se documentaba el significado de esta desconcertante actitud: “la manifestación exterior de la pertenencia a los Illuminati de Baviera”, el “signo de reconoci- miento masónico de afiliación al Diablo” y “la ostentación audaz de las más altas Autoridades que están asociadas al plan de establecer el Reino del Anticristo en la tierra, con Lucifer triunfante sobre Dios y ¡con la substitución del culto de Dios con el culto de Lucifer”!

El 3 de noviembre fue el día de la se- gunda hospitalización de Don Luigi Villa, en el mismo año.

Para el mes de noviembre, el Padre había preparado un breve artículo so- bre Medjugorje, y los colaboradores nos dedicamos este mes a la traduc- ción y a la distribución de la “Carta a los Cardenales”, que llegó al Clero de casi todos los Países del mundo.

Don Luigi Villa moría el 18 de no- viembre de 2012, a las 2:30 de la ma- ñana, en la soledad. Dos veces había anunciado: «¡Sor Natalina, estoy en agonía!», pero tanta era la serenidad

La página 23 de la Edición Especial de “Chiesa viva” n. 452, septiembre de 2012,

¿El Anticristo en la Iglesia de Cristo?”.

El secreto más profundo del Escudo de Benedicto XVI sin embargo,

es el de “ocultar” la blasfema y satánica Triple Trinidad masónica en la cual

la Tercera Trinidad, constituida por las tres bestias del Apocalipsis de San Juan,

la figura del oso-jabalí representa la cima de la Iglesia que se prostituye

al poder político para la creación de la satánica Iglesia Universal del Hombre,

indispensable para realizar el Gobierno Mundial en la tierra, a edificarse contra Dios y contra el hombre.

de este anuncio que nadie podía creer que fuera cierto. Y así, murió solo, a las 2:30 de la mañana. ¡Tal como mu- rió el Padre Pío!

Pocos días después, fue enviado el número de “Chiesa viva” del mes de diciembre.

En esta edición, Don Luigi Villa re- forzaba su “última batalla” con su edi- torial: “Navidad de Cristo-Dios”. El artículo es un himno al amor de Dios y a la divinidad de Cristo: «Hoy en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador que es el Cristo, el Señor… He aquí el Nacimiento de Jesucris- to-Dios que nos ha traído la verdade- ra alegría, sin la cual ya no podremos vivir… Hemos conocido y hemos cre- ído al amor que Dios tiene por no- sotros… Y esta es la victoria que ven- ce al mundo: ¡nuestra Fe!».

Poco antes de entrar al hospital, el Pa- dre me preguntó cuándo publicaría- mos el número especial sobre Bene- dicto XVI. Respondí que lo haríamos para el mes de febrero de 2013».

«Bien – dijo él – está bien para el mes de febrero y así Benedicto XVI

¡se irá antes de Pascua!». Luego continuó: «Que elija las razones que quiera para irse, pero… ¡que se va- ya!». No di mucho peso a estas pala- bras, porque, después de tantos años de batalla, me había habituado a no pretender los ver resultados de nues- tros esfuerzos.

Sólo después de la muerte del Padre, pude iniciar el trabajo del Número Es- pecial sobre Benedicto XVI.

Con la edición de “Chiesa viva” de enero de 2013, Don Villa concluía su batalla con la editorial: “María Vir- gen y Madre”.

Deplorando el colapso de la Teología, comprendida la Mariología, el Padre nos indicaba la devoción al Corazón Inmaculado de María y el Santo Rosario como únicas y verdaderas armas a nuestra disposición.

Luego, concluía con la conexión ínti- ma entre la Maternidad y la Virgini- dad divina de María, citando a Santo Tomás de Aquino ya San Ambrosio:

«Cristo para mostrar la verdad de su cuerpo, nace de una mujer, para mostrar su divinidad nace de una Virgen, porque “tal es el parto que es propio de Dios”».

En su último artículo: “El Director”, Don Villa habla de las pruebas físicas y morales que nos sacudirán hasta perder la Fe, y concluía: «… debemos insistir en nuestra oración, porque necesitamos de Cristo-Dios, de Sus palabras divinas, para no caer en la tentación de la desconfianza, ¡viendo Su Iglesia en manos de los traido- res, de los infieles, de los hostiga- mientos de los nuevos sacerdotes, ahora enemigos de Cristo!».

El número de enero contenía la “Car- ta a los Cardenales”.

Estaba abatido por la pérdida de Don Luigi Villa, pero le había prometido publicar su Número Especial para fe- brero y ¡quería mantener mi promesa! Comencé en seguida, luego de la muerte del Padre, y continué trabajan- do incesantemente cerca de dos me- ses. Nunca habíamos publicado una edición especial tan voluminosa: 128 páginas con el título: “Benedicto XVI ¿?” pero, finalmente, conseguí, casi al filo, respetar la fecha prometi- da. La edición fue enviada el 25 de enero y el 11 de febrero, hacia el me- diodía, recibí la noticia: «Benedicto XVI adimitido como Papa».

Ciertamente, Don Villa sabía que Be- nedicto XVI no habría podido soste- ner largamente un ataque teológico unido a la denuncia de la simbología gnóstico-satánico-masónica de sus in- signias litúrgicas, pero, en el pasado, él había intentado usar también un ar- ma potente, para obtener resultados concretos, en esta batalla suya contra la Masonería eclesiástica.

 

Tapa de la Edición Especial de “Chiesa viva” n. 457, febrero de 2013. Esta imponente obra de 128 páginas, con el título “Benedicto XVI ¿?”

fue preparada por Don Luigi Villa en el 2012 y terminada en septiembre del mismo año.

La Edición fue distribuida el 25 de enero de 2013, al inicio de la

Novena dedicada a Ntra. Sra. del Buen Suceso, cuya Fiesta es el 2 de febrero.

El 11 de febrero, en el aniversario de Ntra. Sra. de Lourdes,

Benedicto XVI presentaba su dimisión, aduciendo razones de salud.

Las verdaderas razones de esta histórica e increíble dimisión las conocía bien Don Luigi Villa

¡por haberlas cuidadosamente preparado en el “plan” de su “última batalla”!

Cuando el artículo: “El secreto de la tumba vacía del Padre Pío”, que era publicado en entregas sucesivas en “Chiesa viva”, había documentado el hecho de que el Santo de Pietrelcina había sido envenenado y que a su cuerpo, primero habían intentado desmembrarlo para hacerlo luego desaparecer y a continuación, no ha- biéndolo logrado, lo habían manda- do quién sabe dónde, dejando la tumba siempre vacía, Don Villa con- sultó algunos abogados.

En uno de estos encuentros, estuve presente también y recuerdo que el abogado, después de haber escuchado a Don Luigi, afirmó: «Lo importante, para un eventual proceso, es tener una razón válida para haber hecho desaparecer el cuerpo del Padre Pío».

«La razón válida es que habiéndolo envenenado durante largo tiempo, al exhumar los restos, aunque fuera cien años después, se habría fácil- mente descubierto que contenían un veneno», fue la respuesta. El abogado reconoció la validez de este argumen- to y nos pidió documentos para estu- diar mejor el caso.

Luego, los tribunales americanos bus- caban testimonios directos sobre Be- nedicto XVI, sobre su responsabilidad en el escándalo, desenfrenado en los Estados Unidos, de los abusos sexua- les a menores, por parte de sacerdotes y obispos. Don Villa me pidió buscar informaciones sobre estos tribunales y sobre los documentos que se pudieran encontrar y, un día, refiriéndose a los traidores en el vértice de la Iglesia, exclamó: «¡Ellos sólo temen los jui- cios y los tribunales!». Don Luigi me repitió esta frase muchas veces, como si quisiera fijármela en el cerebro.

Poco después de la publicación del número especial de “Chiesa viva”, “¿El Anticristo en la Iglesia de Cris- to?”, se produjeron hechos importan- tes que, seguramente, tuvieron una in- fluencia determinante en el curso de la historia.

Benedicto XVI condenado a 25 años de prisión

El 15 de septiembre de 2012, el Tri- bunal Internacional para los Crí- menes de la Iglesia y del Estado (ITCCS), inició un proceso relativo a un genocidio de más de 50.000 niños indígenas, ocurrido principalmente en Canadá.

El 25 de febrero de 2013, el Vaticano recibía la condena de Benedicto XVI a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y Francisco res- pondía con un decreto con el cual se negaba a entregar al “Papa eméri- to” a la justicia.

En mayo de 2013, Toos Nijenhuis, una mujer holandesa, obligada duran- te años por su padre a participar en ri- tuales satánicos, hizo la siguiente de- claración: «He visto al cardenal Rat- zinger asesinar a una niña en un castillo francés en agosto de 1987». En el mes de octubre siguiente, otro testigo ocular confirmó cuanto dijo Toos Nijenhuis, declarando también él haber visto al cardenal Joseph Ratzinger matar a una niña, en el otoño de 1987.

 

La testigo holandesa Toos Nijenhuis indica el lugar en el cual las niñas eran asesinadas

y donde eran sepultados sus restos quemados.

 

Tapa de la Edición Especial de “Chiesa viva” n. 475, octubre de 2014 con el título “Sacrificios humanos”.

La edición contiene los capítulos:

Sacrificios humanos… ¿implicado también el card. Joseph Ratzinger?

¡La traición! (síntesis de la simbología satánica en las insignias litúrgicas de Benedicto XVI,

¿Hubo un instigador de la 7° tentativa de asesinato?

El asesinato de las almas.

¡Es una edición impactante que toca el fondo de satanismo del reino del Anticristo!

Francisco y Benedicto condenados a 25 años de prisión

En la web del Tribunal Internacio- nal para los Crímenes de la Iglesia y del Estado (ITCCS, Link1… // Link2 // Link3) con sede central en Bruselas, siempre a propósito del genocidio de más de 50.000 niños en Canadá, USA, Argentina, Europa, como posibles víctimas de un Culto Internacional de sacrificios de niños que tiene el nombre de “Noveno Círculo”, hemos leído:

«Dos jovencitas han afirmado haber sido violadas por el Card. Jorge Bergoglio, mientras participaba en un ritual de sacrificios humanos. Ocho testigos oculares, con pruebas presentadas a la (ICLCJ de Bruselas (Link1…, Link2), han confirmado estas declaraciones. Según las declaraciones de los testigos, estos rituales de sacrificios de niños, efectuados por miembros del satánico Noveno Círculo, han ocurrido en las primaveras de los años 2009 y 2010, en zonas rurales de Holanda y Bélgica.

Según documentos provenientes de los archivos vaticanos, y entregados por un prominente funcionario vaticano, ex empleado de la Curia vaticana, a la Corte de Justicia, el card. Jorge Bergoglio resulta estar involucrado en ritos satánicos de sacrificios de niños, cuando era sacerdote y obispo en Argentina.

Otro testigo ha afirmado haber estado presente en el encuentro de Jorge Bergoglio con la Junta militar, en el período de la “Guerra Sucia” de la Argentina de los años 70.

Según este testigo, Bergoglio colaboró en un tráfico de niños, hijos de prisioneros desaparecidos, para insertarlos en un círculo internacional de explotación de menores, gestionado desde una oficina del Vaticano».

«El Querellante Principal, ha afirmado:“Algunos sobrevivientes de esos rituales

describen neonatos despedazados sobre altares de piedra y sus restos consumidos por los participantes. Durante los años ‘60, los testigos sobrevivientes eran obligados a realizar estupros y mutilaciones a los otros niños y luego cortarles la garganta con puñales sa- crificiales”».

«Según testigos, Jospeph Ratzinger, Jorge Bergoglio, el jesuita Adolfo Pachon (Superior General de los Je- suitas) y el Arzobispo anglicano de Canterbury, Justin Welby, participa- ban en los rituales de estupro y ase- sinato de niños del Culto Satánico del Noveno Círculo…».

He aquí el texto

de la sentencia del tribunal:

«Viernes, 18 de julio de 2014

Causa No. 18072014-002

El juicio unánime de la Corte de Justicia

es que los tres principales imputa- dos:

Adolfo Pachon,

Jorge Bergoglio

Justin Welby

han sido encontrados culpables de concurso y complicidad

en crímenes de lesa humanidad, incluyendo el asesinato

y el tráfico de seres humanos, y su personal implicación

en estos crímenes.

La culpabilidad

ha sido presentada y probada más allá de toda duda razonable por parte del acusador».

 

Tapa de la Edición Especial de “Chiesa viva” n. 474, septiembre de 2014

La nueva Torre de Babel”.

El escudo de Francisco representa el campamento del ejército masónico que debe construir la Nueva Torre de Babel para destruir la Iglesia Católica.

El significado oculto del escudo es: Francisco pone el símbolo de Lucifer

y el de su blasfema y satánica Triple Trinidad masónica

sobre la cabeza del Hebreo y participa de su guerra contra la Iglesia católica para construir la Nueva Torre de Babel, para el triunfo del reinado del Anticristo.

 

El Noveno Círculo

Luego de la condena a 25 años de pri- sión del card. Jorge Bergoglio, “Chiesa viva” ha documentado la rea- lidad del “Noveno Círculo”, con un número especial en octubre de 2014, disponible sólo en formato PDF.

El 9° Círculo no es otro que la Cor- te de Lucifer, es decir el grupo de masones de alto grado que son los más estrechos colaboradores de Lu- cifer y que quieren llegar al supremo objetivo de eliminar el Sacrificio de Cristo en la cruz, ¡para el triunfo final del reino del Anticristo!

Un día, como premio, el Padre de la Mentira llevará a estos estrechos co- laboradores, a formar parte del

NOVENO CÍRCULO

¡DE SU INFIERNO!

Logo y Lema del Jubileo de la Misericordia

En “Chiesa viva” n. 491 de marzo de 2016, hemos descifrado, de modo completo, los significados ocultos de este Logo que, aún a primera vista, suscita un cierto desagrado.

La misericordia a la cual se refiere el Logo, no es la de Dios Padre que perdona al pecador arrepentido y sal- va su alma, descontándoles, en justi- cia, las penas debidas en el Purgato- rio, pero es la “misericordia” del Pa- dre de la Mentira que, en odio a Dios y al hombre, después de haber con satánica astucia eliminado el pe- cado, “perdona siempre y todo a todos”, sin medida y sin justicia, para

¡POBLAR SU INFIERNO!

 

 

La página 18 de la edición de “Chiesa viva” n. 491, marzo de 2016, expresa el verdadero significado del Logo del Jubileo de la Misericordia:

bajo el signo de la Marca de la Bestia: 666 y Anticristo, se yergue la Nueva Torre de Babel

constituida por las 4 Masonerías que forman la “iglesia de Lucifer”.

La Menorah, que representa la Masonería Hebraica de la B’nai B’rith, ostenta el símbolo de la blasfema y satánica Triple Trinidad masónica, que simboliza la redención de Lucifer con la cual los Superiores Desconocidos de la Masonería quieren sustituir la

¡REDENCIÓN DEL SACRIFICIO DE CRISTO EN LA CRUZ!

¡una

BEATIFICACIÓN VERGONZOSA!

19 de octubre 2014. Beatificación de Pablo VI.

Habéis beatificado a Pablo VI sabiendo que Él:

fue un homosexual hasta sus últimos días e invadió la Iglesia de Cristo de Prelados

con el mismo vicio impuro contra natura;

denunció haciendo arrestar, torturar y matar

a los sacerdotes y obisposque Pío XII enviaba, de incógnito, detrás de la cortina de hierro;

fue removido por Pío XII porque lo traicionaba con los servicios secretos de la URSS;

fue electo Papa en lugar del card. Siri con la amenaza

de una persecución INMEDIATA DE LA IGLESIA, hecha por los miembros de la Masonería de la B’nai B’rith;

fue masón y alcanzó la cumbre mundial deviniendo Supremo Pontífice de la Masonería Universal;

desempeñó su Pontificado de acuerdo con el juramento hecho en la doble Misa negra con la cual

Lucifer fue entronizado en la Capilla Paulina;

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e n 1965, pronunció en la ONU su delirante discurso sobre el “culto del hombre”, presentándose al mundo como la Prostituta de Babilonia;

Realizó el plan satánico

de los Illuminati de corromper al Clero introduciendo el Culto del Falo, del Hombre y de Lucifer en la Iglesia;

Fundó la “Nueva Iglesia Universal del Hombre” de inspiración satánica;

llevó sobre el pecho el Ephod, el símbolo de la negación de la divinidad de Cristo; que llevaba Caifás cuando Condenó a JesuCristo;

No gobernó la Iglesia, sino que dirigió su auto-destrucción; destruyó intencionadamente todo valor dogmático esencial de

ES SABIDO YA QUE SOBRE LOS DOS “PAPAS” QUE HAN BEATIFICADO A PABLO VI

PESA UNA CONDENA

DE UN TRIBUNAL INTERNACIONAL

POR CRÍMINES CONTRA LA HUMANIDAD.

¡VERGÜENZA!

la Santa Misa y de la sacramentalidad del Sacerdocio ministerial, traicionó a Cristo, la Iglesia y a los pueblos cristianos;

fue glorificado como el más grande Caballero RosaCruz, por haber ‘casi eliminado’ el Sacrificio de Cristo en la Santa Misa; ¡no quiso ningún símbolo Cristiano en su ataúd ni siquiera la Cruz!

 

Entonces, quién era realmente don Luigi Villa?

 

Desde el inicio de mi colaboración con Don Luigi Villa, no- té la frecuencia de sus referencias al Apocalipsis de S. Juan y, casi siempre, en relación al perío- do de las siete copas de la ira de Dios.

Durante algunos años no hice más que escucharlo acer- ca de este tema que terminaba siempre con estas palabras:

«El Apocalipsis es el libro más difícil del Nuevo Testamento, pero que, en otro tiempo, era leído y estudiado, pero hoy,

descuidado y vuelto el libro más olvida-

San Juan en la isla de Patmos.

objetivo que se pro- ponía don Villa.

En la siguiente oca- sión, al término del discurso de Don Vi- lla, hice esta obser- vación: «Padre, Us- ted afirma que noso- tros estamos ya vi- viendo el período de las siete copas de la ira de Dios, pero co- mo la segunda copa no ha llegado aún, porque cuando lle- gue nadie podrá de- cir que no la ha vis- to ú oído, por los millones de muertos que provocará en el lapso de pocas ho- ras, significa que es- tamos viviendo el período de la pri-

do en el mundo de la cultura y de las masas descristianizadas. Ciertamen- te, es un libro difícil, pero hoy, que estamos viviendo el período de las copas de la ira de Dios, deberemos llegar a comprender un poco mejor los eventos históricos que vivimos y los que seguirán».

Dada la frecuencia y la insistencia con la cual Don Villa me hablaba de este tema, me sentí en el deber de leer es- te libro, para poder entrar a fondo en tema, porque era claro que éste era el

mera copa».

«Exactamente» fue la respuesta.

«Pero los hombres que llevan la marca de la bestia y se prostran an- te su estatua existe desde siempre, mientras que la primera copa de la ira de Dios se refiere a un período espe- cífico, relativo al reino del Anticristo y a la Prostituta de Babilonia, un pe- ríodo que no se repetirá más en la his- toria de la humanidad. Por lo tanto, estos hombres que tienen la “llaga dolorosa y maligna”, que caracteriza

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El dragón del Apocalipsis.

a la primera copa, no son los que siempre existieron, sino que sólo pue- den ser los ministros de Dios que le habían jurado fidelidad, pero que luego lo han traicionado, odiado y que lo combaten. Es decir, se trata de la Masonería eclesiástica».

«Exactamente» fue la respuesta.

«La llaga es una laceración de la piel o de la mucosa, análoga a la úlcera que también es “dolorosa y maligna”. Y la úlcera, generalmente, se produce cuando una persona es sometida a una tensión profunda y continuada, y éste debe ser el caso de todos los Ministros de Dios, que Usted ha desenmascarado y que continúa desenmascarando, señalándolos para la reprobación general de los miem- bros de la Iglesia de Cristo».

«Exactamente» respondió.

«Pero ¿no es justamente éste el en- cargo que le ha dado el Padre Pío, pidiéndole defender a la Iglesia de Cristo de la obra de la Masonería eclesiástica? ¿Y no era éste el obje- tivo del mandato papal que Usted

ha recibido del Papa Pío XII?». Luego de la muerte de Don Villa, en su diario, leí sobre dos visitas relám- pago que hizo al Padre Pío, en San Giovanni Rotondo, porque estaba de- sesperado: en Brescia lo estaban blo- queando, persiguiendo, le impedían toda iniciativa, todo movimiento so- bre todo en el exterior, le hacían im- posiciones y siempre con la amenaza de cerrarle el Instituto.

En ambas visitas, Don Villa se lamen- tó: «Padre Pío, no continúo, me es- tán paralizando».

Y el Padre Pío, las dos veces, le gritó en la cara: «¡Siga adelante, es la voluntad de Dios!».

Dios, con las siete copas de su ira, aniquilará a todos los enemigos de su Iglesia, sobre la tierra. ¿Y no era justo, entonces, comenzar por los ene- migos más peligrosos, es decir los enemigos internos en la Iglesia? ¿Y no son éstos, quizá, los traidores que se han prostrado ante Satanás y se han prostituido al poder político mundial

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y que colaboran con sus Superiores en la Masonería para destruir la Iglesia de Cristo desde el interior, empresa realizable sólo si esta acción satáni- ca viene dirigida desde su vértice?

¿Y cómo hizo un pobre Sacerdote, co- mo Don Luigi Villa para enfrentar se- mejante poder mundial? ¿Cómo podía él “defender a la Iglesia de Cristo de la obra de la Masonería eclesiás- tica” sin colaboradores, sin un ejérci- to, sin medios financieros, sin apoyos políticos y siempre aislado, ignorado, calumniado, perseguido, hecho objeto incluso de siete tentativas de asesina- to?

Evidentemente, Don Luigi conocía el secreto de este encargo y mandato pa- pal: él sabía que el verdadero poder de los Superiores Desconocidos de la Masonería no reside en la potencia financiera, política, militar o mediáti- ca, sino en el Secreto; un secreto que sólo ellos conocen y que reconocen ser su VERDADERO PODER.

Por tanto, el encargo y el mandato pa- pal dado a Don Luigi Villa tenía un objetivo particular: descubrir el secre- to más profundo del reino del Anti- cristo: desenmascarar a la Segunda Bestia salida de la tierra que, luego de haber traicionado a Nuestro Señor, se ha incorporado al Anticristo con sus otros títulos masónicos de Pa- triarca del Mundo, Patriarca de la Masonería, Supremo Pontífice de la Masonería Universal, Jefe Supremo de la Orden de los Illuminati de Ba- viera.

Volviendo sobre los libros, los dossiers y los números especiales de “Chiesa viva” acerca de este tema, publicados por Don Villa, se puede decir que él condujo a la perfección esta batalla desenmascarando, de modo particular, a Pablo VI y luego a Benedicto XVI. En cuanto a Pablo VI, varias veces Don Villa me confió: «En mi segunda visita al Padre Pío, en la segunda mi- tad del año 1963, Padre Pío me pasó

 

el “testimonio”, indicándome el ob- jetivo de mi misión: ¡Pablo VI»!

Las palabras que le dijo el Padre Pío:

«Coraje, coraje, coraje, porque la Iglesia ya ha sido invadida por la Masonería» y las siguientes: «La Masonería ya ha llegado a las pan- tuflas del Papa (Pablo VI)» habían sido pronunciadas poco después de la Entronización de Satanás en la Capilla Paulina, producida el 29 de junio de 1963, con las dos misas negras celebradas contemporáneamente en Roma y en Charleston (USA). ¿Sabía el Pa- dre Pío que esa fecha señalaba el inicio del reino del Anticristo, es decir el inicio del Séptimo Sello? ¿Cono- cía ya el Padre Pío la verdadera iden- tidad de Pablo VI como Segunda Bestia salida de la tierra? ¿Sabía el Padre Pío que el encargo que había dado a Don Luigi Villa era el de ser el artífice de la primera copa de la ira de Dios?

¿Y sabía Don Luigi Villa que el en-

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cargo recibido del Padre Pío consistía justamente en esto? Me he hecho esta pregunta muchas veces, pero la res- puesta ha sido siempre la misma: aun- que lo hubiese sabido, no tenía ningún sentido comunicármelo, porque lo que debíamos hacer no era escribir que conocíamos cierto secreto, sino ¡de- mostrar la existencia y la verdadera realidad de ese Secreto!

Y, aún, ¿sabía Pío XII que el manda- to papal que había conferido a Don Villa era el de ser el artífice de la pri- mera copa de la ira de Dios?

Don Villa, poco antes de morir, me contó este hecho: después del pedido de mons. Bosio al Pontífice, a través del card. Tardini, para dar un mandato papal a Don Villa y realizar el encar- go indicado por el Padre Pío, Pío XII llamó al card. Tardini y le dijo: «Di- ga a Mons. Bosio que acepto (…) y que es la primera vez, en la historia de la Iglesia, que se confía a un jo- ven sacerdote semejante encargo.

¡Y dígale también que es la últi- ma!».

Pío XII, con estas palabras demostró saber que el mandato que le había da- do a Don Luigi Villa, ¡era único en su género, en la historia pasada, presente y futura de la Iglesia! Un hecho único, en la historia de la hu- manidad, como la primera copa de la ira de Dios.

Pero este mandato, para ser llevado a término, necesitaba descubrir también la “llave” para desenmascarar a la se- gunda bestia salida de la tierra del Apocalipsis de S. Juan.

Esta “llave” es la representación de la blasfema y satánica Triple Trinidad masónica que es la redención de Lu- cifer con la cual el reino del Anti- cristo quiere sustituir la Redención del Sacrificio de Cristo en la cruz. Para triunfar sobre Dios, Lucifer de- be retomar el poder absoluto que tenía sobre el hombre, ¡antes de la muerte en cruz de Jesucristo!

Éste es un combate que se resolverá con la intervención de Dios y con ¡el aniquilamiento de los enemigos de Cristo, de la faz de la tierra!

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666

BORRAR EL SACRIFICIO

DE CRISTO EN LA CRUZ

ANTICRISTO

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Sobre Para Mayor Gloria de Dios, El Siervo de Dios

Experto en Informática y en Bioquímica y Biología Molecular.

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