¿Qué oculta el liberalismo? Junto con el Modernismo es el Compendio de Todas las Herejías.

El liberalismo es una idea política con dos carencias fundamentales:

1) Conceder a cualquier interviniente la misma relevancia y respetabilidad, independientemente de que se atenga a los hechos poco, mucho o nada.  Y pone al hombre y su Libertad por encima de la Ley Divino Positiva, y la Ley Natural, “el Hombre puede Legislar autónomamente y contra la Ley de Dios”.

Es esta quizás la carencia mas valiosa para los ideólogos del liberalismo, que sistemáticamente lo emplean como herramienta de confusión para obtener pingües ventajas materiales. En este sentido la confusión que crea el liberalismo literalmente no tiene precio.

De siempre los forajidos han buscado la confusión de sus víctimas para desplumarles mejor. Y el liberalismo es la herramienta definitiva de confusión, pulida a base de siglos de incursiones contra la verdad, la legitimidad y la decencia.

Es esta propiedad del liberalismo la que origina por ejemplo que una verdad quede enterrada en mil mentiras, lo que en la guerra civil era llamado el Himalaya de mentiras, algo muy propio de los “demócratas” de la república, muy liberal esta por ser heredera de la revolución francesa.

Al fin y al cabo, los republicanos eran liberales evolucionados hacia la inevitable revolución en que siempre acaba el habitual prólogo de batiburrillo ideológico liberal. Son dos fases de lo mismo. Cierto es que las mentiras de los republicanos españoles eran la versión paleolítica y pedestre de la intoxicación. Pero eso no quita para que las intoxicaciones más delicadas de la versión fina y elegante del liberalismo sean igual o más dañinas.

2) La circunstancia de la ilegitimidad de los fines que persigue el núcleo duro de sus proponentes a través de las décadas.

Naturalmente el liberalismo ha sido principalmente propuesto por la versión moderna y cultural de los corsarios ingleses (y sus mascotas francesas).  Es decir, el fin primordial, si bien soterrado pero mal disimulado, es el avance de los intereses anglosajones en el mundo, que toleran los intereses franceses, pero son frontalmente opuestos los españoles.

¿Que finalidad tendría un pasable reglamento de comunidad de un bloque de pisos que es presentado a los propietarios por quinquis que han tomado al abordaje un par de pisos? Obviamente, la finalidad perseguida, por más que los quinquis se laven y se peinen para la ocasión, es ayudar a otros quinquis a que tomen más pisos al abordaje.

Exactamente esto es lo que ocurre actualmente en Occidente, donde so capa del supuestamente incensurable y sacrosanto dogma del liberalismo, lo que ocurre efectivamente es la extensión por todo el mundo de los intereses anglosajones (pórtate bien con los anglosajones, o llevarán la democracia a tu país).

Es decir, el liberalismo es un engaño en su esencia y en su circunstancia. Los que argumentan con escaso amor a la verdad no son antiliberales, sino liberales de libro, por más que también haya liberales despistados bienintencionados. Y si además acuden al victimismo anglosajón, también se encuadran en el punto 2.

Cabe decir que quien así se comporta es un liberal heroico y modélico. Y que por eso mismo es perentorio situarlo a la mayor distancia con la mayor brevedad posible, no sin antes haber desnudado sus falacias en la plaza, para escarnio, mofa y befa públicas.

A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. La mentira política es del César y por eso se le hace la guerra con todas las armas dialécticas. No se tiene misericordia con el enemigo sino después de haberlo derrotado, no sea que antes se revuelva.

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Sobre Para Mayor Gloria de Dios, El Siervo de Dios

Experto en Informática y en Bioquímica y Biología Molecular.

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