Película “Garabandal, sólo Dios sabe”: promoción equivocada según el Listillo de Antonio Yagüe Yahwvé…

Pelicula Garabandal solo Dios sabe
 
 
Finalmente he podido ver la película “Garabandal, sólo Dios sabe”. En poco más de dos meses ya la han visto más de 30.000 personas en España. Es sin duda un éxito de público para un tema que ha sido habitualmente silenciado e históricamente incómodo especialmente en los ambientes eclesiales. La película es ágil, bien narrada visualmente y fiel a la historia en lo que cuenta. La atención no decae en ningún momento y en varias ocasiones tengo que confesar que se me han caído lágrimas de emoción o se me ha puesto piel de gallina. Para la documentación filmográfica sobre las apariciones es un verdadero hito que será referencia obligada para todos los que quieran conocerlas. La elaboración de la película ha supuesto un verdadero esfuerzo para todos los que han intervenido en ella, que lo han realizado desinteresadamente sin cobrar por su trabajo. Todo ello se lo debemos agradecer a una Fundación promovida en último término por el Padre Rafael, sacerdote fundador del Hogar de la Madre, que tuvo importantes experiencias espirituales en Garabandal algún tiempo después de las apariciones. Entonces, si tan buenas impresiones me ha causado la película que a su vez viene de manos tan implicadas en la difusión de las apariciones, ¿por qué el título de este artículo?

Empezaré por una frase que resume lo visto en la película. La Virgen vino a Garabandal y la Iglesia diocesana la trató penosamente. Ciertamente es una verdad histórica en la que ni siquiera la película refleja todo el extremo al que se llegó. A pesar de lo mucho que se cuenta, el guion ha obviado narrar cómo hacer firmar folios en blanco a las videntes, sobre los que luego se escribieron textos de retractación, interrogatorios individuales durante 7 horas a las niñas videntes ante 5 autoridades eclesiásticas y en locales diocesanos o conventuales, sin garantías ni testigos y otras muchas actuaciones procesales más propias de regímenes totalitarios comunistas, dar validez a comisiones de investigación fantasma sin constitución oficial, ni actas de sesiones celebradas, actuando en el secretismo, etc. Cualquier juez civil hoy declararía nulas todas las actuaciones procesales y encausaría penalmente a los eclesiásticos diocesanos que participaron en aquel procedimiento, impensable en cualquier sociedad justa. La película ha obviado incluso la palabra “cardenales” que forma parte del segundo mensaje público de las apariciones y otras muchas realidades documentadas para no hacer más sangre.

Y, de nuevo, si hasta lo peor de la historia se ha tratado filmográficamente dentro del respeto, por qué el título de este artículo. Efectivamente, no es por lo que se dice, sino por lo que se deja de decir. Pienso que a cualquier espectador le mueve más salir del cine con un mensaje positivo que con uno negativo. Dice el refrán que “más moscas se cazan con una gota de miel que con un barril de hiel”. Incluso desde el punto de vista informativo al espectador de una película sobre apariciones marianas le gustaría salir del cine sabiendo que “la Virgen vino y dijo esto y aquello”. Aunque sea interesante, me parece secundario saber que la Iglesia diocesana nunca, incluso hoy, ha estado a la altura del regalo celestial. Sin duda habría promocionado más Garabandal que el guion hubiera destacado el mensaje espiritual y el importante mensaje escatológico que allí dejó la Virgen.

Respecto al mensaje espiritual poco dice la película sobre el aspecto Eucarístico primordial en el mensaje de Garabandal. La anécdota de la polvera, el Milagruco y el texto leído de los dos mensajes públicos parece poco para resaltar este importantísimo aspecto del mensaje. Me hubiera gustado ver alguna escena sobre las numerosas comuniones invisibles que el Arcángel San Miguel dio a las niñas, o de las caminatas extáticas hasta dentro de la iglesia o después hasta la puerta para visitar a Jesús Sacramentado, o de las importantes locuciones eucarísticas que tuvo Conchita acerca de la finalidad del Milagro. En realidad, el Milagro no se menciona en toda la película y con ello se pierde gran parte de la carga eucarística del mensaje espiritual de Garabandal, pues ocurrirá en una fiesta de mártir de la Eucaristía, los sacerdotes tendrán una prueba sensible de la transubstanciación en la Misa y será a la hora en que nuestro Señor instituyó el Santísimo Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.

Tampoco deja suficiente constancia la película de la importancia de la familia que la Virgen enseñó no sólo a través del beso a los anillos matrimoniales y jugando al escondite, sino inculcando la obediencia de las videntes a los padres en docenas de ocasiones, cumpliendo los horarios establecidos, acompañándolas a hacer encargos familiares como tender la ropa, hablando del bautizo de hermanitos recién nacidos, visitando todas las casas del pueblo especialmente cuando había enfermos, rezando por familiares difuntos, etc. Del mismo modo, la Virgen enseñó a ser buenas cumplidores de las obligaciones ordinarias como el estudio para las niñas, interesándose por las faenas del campo, las vacas y los taxis que subían al pueblo, … Todo eso ocurría en el contexto de un Concilio que se celebraba en las mismas fechas en Roma, que tampoco se menciona, y que invitaba a los seglares a salir de una situación relegada en la Iglesia, enseñando que están llamados a ser santos a través de sus obligaciones de estado y deberes ordinarios.

Por último, el mayor agujero del guion o argumento de la película es el olvido total del mensaje escatológico que la Virgen dejó en Garabandal, que en mi opinión es el más importante de este tipo de todas las apariciones marianas en la historia. No habría sido difícil enmarcarlo en el mensaje escatológico de Fátima con su conocido secreto que aún no se ha cumplido. También habría sido fácil conectarlo con las apariciones de Nuestra Señora de Todos los Pueblos en Amsterdam, aprobadas ya hace 20 años por la Iglesia, que habían terminado tan solo dos años antes. En el segundo mensaje la Virgen deja una muestra viva del Dogma de la Corredentora que había pedido repetidamente a Pío XII durante la década anterior, al decir “Debemos evitar la ira de Dios sobre nosotros con nuestros esfuerzos”. Tampoco hubiera sido muy difícil glosar el texto de ambos mensajes en los que se hablan de la copa y de la ira divina, tal como lo hace el capítulo 16 del Apocalipsis.

Pero sobre todo creo que la omisión más grave, que desnaturaliza la propia intención de la Virgen al venir a Garabandal, es que no aparezca en el argumento de la película el Aviso, el Milagro y el Castigo, a los que Ella hizo multitud de referencias en los 4 años de apariciones. Pienso que aquí se ha hecho una concesión voluntaria y grave al descreído mundo eclesial que hoy predomina en España y del que de un modo u otro procede la iniciativa de la película. Cada uno de estos hechos escatológicos profetizados tiene un fuerte fundamento en la Sagrada Escritura tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Pensar que las niñas pudieron inventar estos graves hechos futuros, que en la Iglesia estaban absolutamente olvidados por entonces, es volver a caer en los mismos errores que cometieron los eclesiásticos del tiempo de las apariciones y los “sabios” componentes de aquellas comisiones diocesanas fantasma. Con su silencio, la película hace un flaco favor al mensaje de las apariciones de Garabandal y deja la duda de si se ha actuado así por ignorancia de la Escatología Social o si se ha hecho por una estrategia eclesial de mantener el estatus frente a la autoridad. No sé cuál de las dos es peor.

Por último, deseo recordar que en distintos mensajes místicos de este siglo XXI el Cielo ha dicho que, debido al comportamiento eclesial, no fue posible hacer en Garabandal la labor de conversión de almas que pretendía Dios hacer mediante aquel exceso de amor maternal del nuevo Nazaret en la historia. Por ello buscó otros lugares en los que realizarlo. A los 20 años exactos de aquel 18 de junio en que el Arcángel San Miguel apareció en la Calleja de Garabandal, comenzaron en Prado Nuevo de El Escorial otras apariciones marianas de la Virgen de los Dolores que duraron 21 años. Y tan sólo una semana después, el 25 de junio de 1981, comenzaban las apariciones de Medgujorge, a seis niños de aquel pueblecito de Bosnia-Herzegovina, centradas en la parroquia de Santiago (patrón de España), por las cuales ya han pasado más de 15 millones de peregrinos. Esperemos que finalmente también Garabandal vuelva a tomar su puesto en los planes divinos de conversión para los últimos tiempos.

El Listillo de Antonio Yagüe Yahwvé

 
 
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Sobre Para Mayor Gloria de Dios, El Siervo de Dios

Experto en Informática y en Bioquímica y Biología Molecular.

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